Espero algún día estar en el salón de actos presentando mi tesis. Esa es la visión que me motiva todos los días”, declara Antenor Yarihuamán. Foto: Pronabec

Antenor Yarihuamán Campos, quien el próximo 22 de octubre cumplirá 63 años, padece una enfermedad inflamatoria crónica que afecta su columna vertebral y las articulaciones de la pelvis. Esta dolencia lo obliga a escuchar clases recostado y mirando hacia arriba, como si estuviera distraído, pero es uno de los mejores alumnos del aula. A pesar de los desafíos que impone su discapacidad, su voluntad de graduarse como abogado se mantiene intacta.

“A los 11 años de edad me diagnosticaron una enfermedad reumática espondilitis anquilosante. Después de un tratamiento de tres años aparentemente la había superado. Incluso hice el servicio militar a los 18 años. Sin embargo, en una pista de combate sufrí una luxación del tobillo. Estuve internado en el Hospital Militar Central de Lima. Al final diagnosticaron el espondilitis anquilosante”, relata Yarihuamán, quien reside en el distrito de San Ramón, provincia de Chanchamayo (Junín). Para asistir a clases en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), recorre 320 kilómetros durante 8 horas, con el apoyo de la Beca Inclusión del Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec).

El Conadis (Consejo Nacional para la Integración de la Persona con Discapacidad) ha clasificado a Yarihuamán como persona con discapacidad severa. “Yo necesito de asistente personal para caminar. Mi esposa me ayuda a vestirme, a ducharme y en mis actividades diarias”, explica con voz pausada pero determinante. Su vida es más agotadora y complicada que la de otros estudiantes, pero nada ha perturbado su decisión de convertirse en abogado. “Espero algún día estar en el salón de actos presentando mi tesis. Esa es la visión que me motiva todos los días”, declara.

La Beca Inclusión del Pronabec le permite a Antenor Yarihuamán continuar con su carrera profesional. Foto: Pronabec

Vivir con discapacidad no ha disminuido ni un milímetro su propósito de vida: litigar a favor de las causas justas. Yarihuamán estudia Derecho en San Marcos y, pese a las limitaciones físicas, su voluntad de hierro lo impulsa a seguir adelante cada día.

“Sin la Beca Inclusión del Pronabec, yo no estaría aquí en San Marcos. Porque es costoso movilizarse en taxi en las mañanas y regresar en las noches. Estoy enfocado en terminar mi carrera, en ser un buen abogado, y prestar servicios a mi familia, a mi comunidad y a mi país”, relata con convicción Antenor Yarihuamán, estudiante de 62 años con discapacidad que cursa Derecho en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Su ingreso se dio en marzo de 2024, tras postular bajo la modalidad para personas con discapacidad y obtener una vacante. “Por propia iniciativa leo, estudio, para estar al día. Por la familia que he constituido, por mis hijos, me actualizado en todos los temas. Así, en marzo de 2024, mis hijos me dijeron: ‘Papá, tú estudias bastante, lees, conoces, ¿por qué no postulas para seguir una carrera superior?’”, recuerda. Aprobó el primer ciclo y luego supo que el Pronabec ofrecía estímulos para personas con discapacidad como él, sin límite de edad.

Su profesor de la Facultad de Derecho, José Urquizo Olaechea, destaca su entrega significativa y resalta que su determinación debe valorarse como un ejemplo. “Es una persona que tiene una interioridad y una fuerza que le generan ese deseo de seguir avanzando. Su vida no sólo es un reto. Su vida es más difícil que la de las demás personas. Se ha vuelto más fuerte y es un ejemplo para nosotros”, declara Urquizo. Los compañeros de Yarihuamán afirman que destaca por sus intervenciones: siempre pide ayuda para levantarse, hacer sus planteamientos de pie y exponerlos.

Antenor Yarihuamán, de 62 años, en una clase de la Facultad de Derecho de San Marcos. Foto: Pronabec

Está muy cerca de cumplir su sueño. “Es increíble lo rápido que ha pasado el tiempo. Ya voy cinco ciclos de 12. Voy comprendiendo los temas y avanzo bien. Espero algún día estar en el salón de actos y presentar mi tesis. Esa es la visión que me motiva todos los días”, expresa Antenor Yarihuamán.

Leer artículo completo en larepublica.pe →