Tras años observando y narrando historias desde el periodismo, Magnolia Pinedo da un nuevo paso en su trayectoria literaria con “El amor que me debía” (Academia Antártica), su primera novela.
En ella, la autora ancashina construye una ficción atravesada por secuestros, desigualdad, violencia y relaciones de poder, temas que dialogan con realidades aún presentes en el Perú. A través de sus personajes, Pinedo invita al lector a mirar de cerca aquellas historias que suelen permanecer al margen.
“Durante muchos años hice trabajo de calle como periodista. Esa experiencia te marca. Mi mirada sigue puesta en aquello que mucha gente prefiere no ver. No escribo para juzgar a mis personajes ni para decir qué está bien o mal. Lo que intento es mostrar que esas vidas existen. Que esas personas están ahí”, detalla la autora a Correo.
¿De dónde surge “El amor que me debía”?
La novela nació a partir de la historia de una persona que conocí y que había sido secuestrada. A partir de ahí empecé a observar, investigar y tomar notas. También visité lugares vinculados al universo de la novela, observé los barrios, escuché el lenguaje de las calles y recogí detalles que luego fueron incorporándose a la historia.
¿Cómo fue pasar del cuento a la novela?
No fue una decisión planificada. Yo no digo: “Voy a escribir una novela” o “voy a escribir un cuento”. Simplemente escribo. La idea aparece y empieza a crecer. En este caso ya tenía varias páginas avanzadas cuando comprendí que estaba frente a una novela.
¿Por qué uno de los temas centrales de la novela es la desigualdad?
Creo que no todos nacemos en el mismo punto de partida. Algunos nacemos en el kilómetro 30 y otros en el kilómetro cero. Hay personas que tienen muchas más dificultades para avanzar porque no cuentan con las mismas oportunidades. Por eso me cuesta juzgar a quienes vienen de contextos más difíciles. Antes de hacerlo hay que preguntarse desde dónde comenzaron su camino.
En tu novela, Lorena, Bigotes u Octavio tienen vida propia...
Son una mezcla de personas reales, recuerdos, lecturas e investigación. Ninguno existe exactamente como aparece en la novela. Además, llega un momento en que los personajes parecen tomar sus propias decisiones. Uno intenta llevarlos por un camino, pero ellos terminan revelando quiénes son realmente.
¿Y cómo nace el título de la novela?
Sentía que Bigotes estaba convencido de que alguien le debía amor. Pero también percibía que él mismo se debía amor a sí mismo. La novela habla de esas deudas emocionales que arrastramos. De aquello que creemos que otros nos deben y de aquello que nosotros mismos nos negamos. Por eso nunca consideré seriamente cambiar el título.
¿Qué deuda tiene pendiente la sociedad peruana?
La equidad. Hay demasiadas personas que siguen sin acceso a educación, salud, cultura o servicios básicos. También existe una deuda enorme con quienes viven en regiones alejadas o en espacios donde el Estado prácticamente no llega. La cultura suele ser vista como algo secundario, cuando en realidad puede transformar vidas.
¿Qué esperas que encuentre el lector en esta novela?
La literatura siempre es de dos. Yo puedo escribir un libro, pero mientras nadie lo lea sigue siendo un objeto. Cuando alguien lo abre y entra en la historia, aparece un nuevo mundo. Si después de leer la novela una persona logra mirar con más atención una realidad que antes ignoraba, entonces el libro ya cumplió una función importante.
SOBRE LA AUTORA
Magnolia Pinedo, escritora
De profesión comunicadora social, es también docente universitaria y coautora del libro de relatos “Borrones y cuentos nuevos” (2021). Ha trabajado en diversos medios de comunicación y fue conductora del programa “Entre Libros” en Radio Nacional del Perú.
53 años tiene la autora nacida en Áncash.
2023 publica su libro de cuentos “Puñetazos”.
2025 mención honorífica en el Premio de Novela Julio Ramón Ribeyro.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta