El impacto económico ya se sentía incluso desde inicios del año, cuando se abrió la temporada en la zona sur. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en el primer trimestre, la pesca alcanzó una caída de 9.1% ante la fuerte reducción en la captura de anchoveta, principal insumo para la elaboración de harina y aceite de pescado.
Si bien la actividad creció en abril, no le bastó: aún acumula un retroceso de 5.91% en el primer cuatrimestre del año.
Por su lado, las estadísticas del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) precisaron que la producción de harina y aceite de pescado se contrajo 39.4% durante el primer trimestre, convirtiéndose en uno de los segmentos más golpeados de la manufactura primaria.
LEA TAMBIÉN: ¿Cómo siguió avanzando la pesca ante el Fenómeno de El Niño? Esto dice el BCRP
En estos últimos meses, el panorama se ha vuelto más crítico. Esta situación reducirá el aporte del sector pesquero al crecimiento económico durante el segundo y tercer trimestre del año, indicó Martín Valencia, jefe de Estudios Económicos del Instituto Peruano de Economía (IPE).
“En mayo, la captura de anchoveta cayó 97%. Esto ya demuestra que habrá un golpe bastante fuerte sobre la elaboración de harina de pescado y el volumen de exportación de la misma. Con ello, el crecimiento del PBI primario en este segundo y tercer trimestre va a ser menor al que se tenía esperado hace unos meses”, comentó a Gestión.
Valencia recordó que la anchoveta representa alrededor del 75% de toda la actividad pesquera, por lo que una paralización total de la temporada tendría consecuencias significativas sobre toda la industria a la que está vinculada.
De esta manera, se estimó que una paralización total de la primera temporada podría restar cerca de un punto porcentual al crecimiento económico de mayo y junio al incorporar tanto el efecto sobre la pesca como sobre la manufactura primaria.
Costos operativos. A este escenario se suma un incremento en los costos operativos de las empresas pesqueras. Según Valencia, del IPE, el aumento reciente del precio internacional del petróleo está elevando los gastos de combustible de las embarcaciones, agravando los efectos de las suspensiones de pesca.
Para Pamela Bernabé, economista de Macroconsult, el escenario actual equivale prácticamente a una temporada de pesca perdida, lo que reduce aún más las expectativas que se tenían para el año.
“A estas alturas prácticamente es como una primera temporada perdida y el Enfen ya pronosticó que El Niño será fuerte. Eso complica el panorama hacia adelante. Sin una primera temporada, nuestra proyección de pesca sería de una caída de 20% para este año, cuando antes se espera un retroceso de 10%”, sostuvo.
Adicional a la caída que enfrentaría la pesca, se esperaría que la manufactura primaria enfrente un retroceso de, al menos, 3% debido a la menor producción de harina y aceite de pescado.
Con una menor disponibilidad de anchoveta y, por ende, menor producción de harina de pescado, los envíos al exterior de este producto -del cual Perú es el mayor exportador- enfrentará una situación similar a la observada durante la crisis pesquera de 2023.
“En el 2023, hubo una caída de 50% en los envíos de aceite y harina de pescado y, este año, podría repetirse algo similar con algún atraso de la segunda temporada”, señaló Bernabé.
Ante los efectos que ya se observan, recientemente Perú Broker reportó que el precio de la harina de pescado ha aumentado hasta los US$ 2,500 por toneladas métrica, niveles máximos históricos. Aunque la elevada cotización puede ayudar a compensar una parte de la pérdida de volumen, no reemplazaría completamente los ingresos que se dejarían de generar por la menor captura.
Según la SNP, una primera temporada normal genera aproximadamente US$ 1,800 millones en divisas. La incertidumbre actual terminaría reflejandose en menores ingresos por exportaciones.
Desde el sector empresarial, las perspectivas aún no son del todo pesimistas. Jessica Luna, presidenta de la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP), consideró que aún es prematuro dar por perdida la temporada y recordó que las restricciones actuales responden a una situación que ya había sido anticipada antes del inicio de la campaña.
“Es algo que veíamos venir. Hoy no hay condiciones para reabrir la pesca y estamos de acuerdo en que lo principal es proteger el recurso”, dijo a Gestión.
Por ahora, el sector espera que hacia la segunda quincena de julio o inicios de agosto pueda abrirse una ventana de captura que permita recuperar parte de la campaña.
Hasta el momento, indicó, se estima que se han desembarcado alrededor de 471 mil toneladas de anchoveta, equivalentes al 24.6% de la cuota autorizada.
Comentarios 2
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta