Los líderes del G7 en Évian acordaron intensificar sanciones contra Rusia, centradas en gas y petróleo, para presionar al Kremlin en el conflicto de Ucrania

Este martes, en Évian, Francia, los líderes del G7 —Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido— acordaron incrementar la presión sobre Rusia mediante nuevas sanciones dirigidas al gas y al petróleo, sus principales fuentes de financiación de la guerra en Ucrania. El consenso se alcanzó durante una sesión dedicada al conflicto en la que participó el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien mostró a los mandatarios imágenes del reciente ataque ruso que provocó un incendio en una histórica catedral de Kiev.

La decisión se produjo luego de que Washington e Irán alcanzaran un acuerdo para poner fin al conflicto en Oriente Medio y avanzar hacia la reapertura del estrecho de Ormuz. Según fuentes diplomáticas francesas, la normalización del tránsito energético en esa vía permitirá reforzar las restricciones al petróleo ruso sin provocar una nueva escalada en los precios internacionales del crudo.

Durante la cumbre, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que hará “todo lo que pueda” para concluir la guerra en Ucrania. Afirmó que la única razón por la que interviene en este proceso es porque no quiere seguir viendo morir a miles de jóvenes cada mes. “Rusia debería alcanzar un pacto”, declaró ante la prensa.

En paralelo a las conversaciones sobre Ucrania, Donald Trump cuestionó públicamente al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por las operaciones militares en Líbano contra Hezbolá. El presidente de Estados Unidos expresó su malestar durante una reunión bilateral con el emir de Catar, Tamim bin Hamad Al Thani, al señalar que no estaba satisfecho con la forma en que Israel ha actuado en ese frente. Trump sostuvo que las arremetidas se han prolongado demasiado tiempo y lamentó las víctimas civiles. Reveló que trasladó personalmente su queja a Netanyahu después de un bombardeo en Beirut ocurrido pocas horas antes de concretarse el convenio. Para el líder republicano, esa acción amenazó con afectar las negociaciones que desembocarán en la firma de un memorando de entendimiento en Ginebra.

Por otro lado, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, llegó a Évian con la intención de reunirse con Trump y fortalecer el respaldo internacional a Kiev. Zelenski celebró el compromiso mostrado por los países participantes y aseveró que es positivo que todos comprendan que Moscú no puede ganar en el conflicto. El canciller alemán, Friedrich Merz, consideró que en esta cumbre podría comenzar a abrirse una oportunidad para la diplomacia entre Ucrania y Rusia.

En cuanto al acuerdo con Irán, el jefe de la Casa Blanca afirmó que es posible alcanzar un entendimiento definitivo dentro del plazo de 60 días previsto para las negociaciones sobre el programa nuclear y el levantamiento de sanciones. “Creo que se cumplirá más o menos según lo previsto”, señaló.

La firma oficial del memorando entre Estados Unidos e Irán está prevista para finales de esta semana en Ginebra, con la participación del vicepresidente JD Vance. Luego, comenzará el período de 60 días destinado a negociar un acuerdo permanente. Según funcionarios estadounidenses, el texto completo podría hacerse público en las próximas 24 o 48 horas. En este sentido, se reiteró que la principal condición del entendimiento es que Irán no desarrolle armas nucleares y destacó que el memorando también contempla la reapertura del estrecho de Ormuz sin peajes en beneficio del tráfico marítimo internacional. Además, se negaron versiones que señalaban que Washington entregaría 300 millones de dólares a Teherán como parte del tratado, calificando esa información como "noticias falsas".

Por otro lado, el primer ministro británico, Keir Starmer, y su homólogo canadiense, Mark Carney, anunciaron nuevas medidas contra la denominada “flota fantasma” utilizada por Rusia con el objetivo de transportar petróleo y otras mercancías al margen de las restricciones occidentales. Las autoridades presentes en la reunión del G7 coincidieron en que la presión económica debe mantenerse con la meta de llevar al Kremlin a una negociación. Fuentes diplomáticas francesas indicaron que los miembros del grupo respaldaron nuevas penalidades energéticas y reafirmaron su apoyo a la soberanía e integridad territorial de Ucrania. También acordaron continuar suministrando sistemas de defensa antiaérea y otros recursos militares con el propósito de fortalecer la capacidad de defensa de Kiev.

Putin convoca elecciones en medio de caída de popularidad

En medio de la creciente presión internacional, el presidente ruso Vladimir Putin firmó un decreto que convoca elecciones legislativas para el 20 de septiembre. Este anuncio se produce en un momento de descenso en el respaldo al partido oficialista Rusia Unida, según encuestas difundidas por medios locales.

El desgaste del oficialismo estaría vinculado al prolongado conflicto bélico, el alza del costo de vida, las restricciones a internet y los ataques con drones. Analistas y la prensa independiente consideran improbable que la formación gobernante retenga la mayoría constitucional que obtuvo en comicios anteriores. Por su parte, sectores opositores han denunciado trabas contra fuerzas críticas al Kremlin, como Yábloko, el único partido con representación parlamentaria que rechaza abiertamente la campaña militar iniciada en 2022.

Leer artículo completo en larepublica.pe →