Para el psicólogo clínico Humberto del Castillo una persona que busca la felicidad, la vida plena, que busca vivir la virtud, debe cultivar las dimensiones biológica, psicológica y espiritual. El psicólogo clínico, autor de ocho libros y conferencista internacional Humberto Del Castillo Drago, fundador del Centro Areté, sostiene que en el mundo contemporáneo se necesita vivir la virtud como un camino de integración interior, reconciliación y maestría personal. “Nos estamos olvidando de vivir una disposición permanente que es la virtud”, advierte. En su libro “El líder virtuoso y las habilidades para la vida”, Del Castillo Drago define la virtud como una disposición habitual y firme de hacer el bien. A partir de esa autoposesión, maestría personal y relación con lo trascendente, explicó, pueden surgir otras competencias. El especialista destaca que un líder debe estar en constante contacto consigo mismo y cuidar su dimensión física, psicológica y espiritual, así como cultivar las virtudes de la humildad, prudencia, fortaleza y justicia. “Las habilidades para la vida son capacidades como la comunicación asertiva, la escucha empática o la proactividad. Las habilidades para la vida son importantes, pero van en una línea más práctica, concreta y de habilidad que se utilizan para mejorar como persona. Mientras que la virtud es algo que está en el fondo de la persona”, precisó. Del Castillo Drago subraya que el ser humano es una unidad inseparable: biológica, psicológica y espiritual. “Desde la teología Tomista, que es la más difundida, se habla de que el ser humano es alma y cuerpo. Ahí se desarrolla y se explica el alma como un alma espiritual. Entonces tenemos un alma y un cuerpo”, afirmó. Para el psicólogo, una persona que busca la felicidad y la vida plena debe cultivar esas tres dimensiones.

“Me parece que una persona que busca la felicidad, la vida plena, que busca vivir la virtud y desde la virtud, pues esta mirada del ser humano como unidad bio-psico-espiritual es muy importante y potente, porque uno va a ir cultivando sus distintas dimensiones”, comenta Humberto Del Castillo, psicólogo, conferencista y fundador del Centro Areté. El especialista sostiene que un auténtico líder debe alimentar constantemente su vida interior, lo que implica cuidar las tres dimensiones de la persona: física, psicológica y espiritual.

Del Castillo Drago recuerda que “la tradición de los primeros siglos del cristianismo se habló de las tres dimensiones del ser humano: Alma, cuerpo y espíritu. Una dimensión psicológica, una física y una espiritual. Esa mirada, que se desarrolla en la filosofía y antropología personalista desde siglos atrás incluso en la Biblia, responde bien a lo que vivimos ahora”. Por ello, hoy se promueve la salud integral, que requiere cultivar esos tres aspectos. “En últimos estudios en neuropsicología y en neurociencias hay una serie de hechos en nuestra vida que no son solamente psicológicos, sino que son muchas veces son bio-psico-espiritual”, añade.

Como ejemplo, explica que “cuando hay un hecho en mi vida que me impacta y me genera ansiedad, ya eso no es algo solamente psicológico como una vivencia interior, sino que ya nos hemos dado cuenta que ahí lo que se dispara, por decirlo de alguna manera, es una hormona que se llama el cortisol, que es lo que más ansiosos nos pone”. Finalmente, Del Castillo puntualiza que “la dimensión espiritual tiene un desarrollo en lo religioso, pero entendiendo lo espiritual como esa relación con los valores trascendentales y la trascendencia”.

Humberto Del Castillo, psicólogo clínico con más de 17 años de experiencia, señaló que otras virtudes fundamentales en un líder son la prudencia, la fortaleza y la justicia. “La prudencia es otra virtud del líder que muchas veces se plantea como el faro que ilumina el camino, como ese norte que guía nuestras vidas. Yo creo que un líder imprudente, impulsivo, temperamental puede hacer mucho daño”, comentó. Además, indicó que “la fortaleza también es importante, porque asegura y capacita a la persona humana a obrar el bien, a concretar esos buenos deseos”. Por último, definió la justicia como “una forma de actuar de acuerdo con la verdad, respetar la realidad de las personas en sus circunstancias”.

Asimismo, destacó que un líder está invitado a vivir la humildad, que es admitir y asumir con realismo el lugar que ocupamos en el mundo. “La humildad es aceptarme tal como soy, con virtudes, cualidades, defectos y limitaciones. Y la humildad también me invita a aceptar mi historia personal, a reconocer lo bueno que hay en mi vida”, dijo. El sábado 20 de junio se llevará a cabo el taller presencial “Sanando Heridas Afectivas. Herramientas psicoespirituales”, a cargo del psicólogo Humberto del Castillo. Para más información e inscripciones comunícate al +57 313 6603068.

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