Las cataratas han dejado de ser un problema exclusivo de los adultos mayores. Especialistas en salud visual advierten que esta enfermedad ocular puede manifestarse desde los 30 años, impulsada por factores metabólicos, enfermedades crónicas y hábitos de vida que aceleran el deterioro del cristalino, el lente natural del ojo encargado de enfocar las imágenes.

De acuerdo con estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca del 10% de las personas diagnosticadas con cataratas son pacientes jóvenes y adultos que aún no han alcanzado la tercera edad. La diabetes tipo 1 y tipo 2 es uno de los principales factores asociados a esta aparición temprana, según explica la Dra. Gabriela Quezada, médico oftalmóloga y asesora de Laboratorios Lansier.

“Los niveles elevados y sostenidos de glucosa en sangre alteran la composición de los fluidos intraoculares, provocando cambios que afectan la transparencia del cristalino. A ello se suman factores como una alimentación inadecuada, el sedentarismo, la obesidad, el tabaquismo y el consumo de alcohol”, señala la especialista.

En el marco del Mes de la Concientización sobre las Cataratas, que se conmemora durante junio, organismos internacionales y profesionales de la salud llaman a reforzar la prevención y el diagnóstico oportuno de esta patología, considerada una de las principales causas de pérdida de visión en el mundo. La catarata se produce cuando el cristalino pierde progresivamente su transparencia; como consecuencia, la luz no llega adecuadamente a la retina y la visión se vuelve borrosa o disminuye de manera significativa.

Según reportes de la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera (IAPB), las cataratas afectan a más de 90 millones de personas a nivel global, consolidándose como uno de los principales desafíos de salud pública relacionados con la visión. En Perú, la misma institución señala que esta enfermedad representa el 58% de los casos de ceguera, convirtiéndose en la principal causa de pérdida visual reversible en el país.

Woman having a eye problem and pain. Doctor working in the office and listening to the patient, she is explaining her symptoms, healtcare and assistance concept La especialista también alertó sobre las cataratas congénitas, que pueden originarse durante la gestación por infecciones como rubéola o toxoplasmosis, así como por deficiencias nutricionales severas. Estas alteraciones comprometen la visión desde el nacimiento y, sin tratamiento oportuno, pueden derivar en ceguera permanente. En cuanto al tratamiento, los avances médicos han convertido la cirugía de cataratas en un procedimiento seguro y ambulatorio. La Dra. Quezada detalla que la intervención consiste en extraer el cristalino opaco y reemplazarlo por un lente intraocular artificial, diseñado según las necesidades visuales de cada paciente. “La cirugía toma aproximadamente 20 minutos y el paciente puede regresar a casa el mismo día. La recuperación visual suele ser rápida, aunque depende de otras enfermedades asociadas que pueda presentar la persona”, explica. Para prevenir las cataratas prematuras, los especialistas recomiendan una serie de medidas. Entre ellas, mantener un control adecuado de la diabetes y los niveles de glucosa, evitar el tabaco y reducir el consumo de alcohol. También sugieren una alimentación rica en antioxidantes, vitaminas C y E, y zinc, así como realizar actividad física de forma regular. Proteger los ojos de la exposición prolongada a la radiación ultravioleta es clave, al igual que cumplir con los controles prenatales durante el embarazo. Finalmente, acudir a una evaluación oftalmológica integral al menos una vez al año permite detectar cualquier anomalía a tiempo.

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