El informe de la Contraloría advierte que la obra habría iniciado con un expediente incompleto y sin autorización de Sedapal.

La Contraloría General de la República advirtió una serie de irregularidades en la ejecución de la vía rápida Próceres-Wiesse, en San Juan de Lurigancho (SJL), un megaproyecto valorizado en más de S/573 millones que busca mejorar el tránsito en el distrito más poblado de Lima. Según el Informe de Hito de Control N.° 8717-2026-CG/GRLIM-SCC, el avance de la obra es solo del 18,93%, muy por debajo del 91,56% esperado, lo que afecta el cronograma de culminación previsto para noviembre de 2026.

Además del retraso, el informe señala que el consorcio constructor inició los trabajos del paso a desnivel N.° 5, ubicado en la intersección de las avenidas Wiesse y El Muro, sin contar con la autorización de Sedapal para la liberación de interferencias de agua potable y alcantarillado. El contratista comenzó las labores el 1 de octubre de 2025 presentando únicamente una solicitud de autorización, mas no la aprobación correspondiente de la empresa de saneamiento.

La entidad fiscalizadora precisó que esta situación se habría producido pese a que una adenda suscrita entre el contratista e INVERMET establecía la obligación de presentar la totalidad del expediente técnico para la ejecución de dicho tramo. Estas irregularidades podrían generar ampliaciones de plazo, mayores gastos y afectar la calidad de la obra, según advirtió la Contraloría.

Detectan ingenieros sin habilitación profesional

La Contraloría también detectó que 10 ingenieros que participan en la ejecución y supervisión de la obra no cuentan con habilitación vigente del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP), requisito indispensable para ejercer legalmente la profesión. Entre los profesionales observados figuran el ingeniero de calidad del contratista y nueve integrantes del equipo de supervisión, entre ellos especialistas en topografía, seguridad y salud en el trabajo, mecánica de suelos y pavimentos. Según el ente de control, esta situación genera el riesgo de que los documentos técnicos suscritos por dichos profesionales carezcan de validez legal.

Paso a desnivel presenta significativo retraso

A esto se suma un importante desfase en el avance de las obras. El paso a desnivel N.° 5 registra un progreso físico de apenas 18,93%, cuando a abril de este año debía alcanzar el 91,56% de ejecución. Este retraso podría comprometer el cronograma general del proyecto, que contempla la intervención de 6,16 kilómetros del eje vial Próceres-Wiesse con el objetivo de reducir los tiempos de viaje y ordenar el tránsito vehicular en San Juan de Lurigancho. La obra está bajo responsabilidad del Fondo Metropolitano de Inversiones (INVERMET), organismo adscrito a la Municipalidad Metropolitana de Lima.

Durante la inspección en el lugar de la obra, los auditores detectaron deficiencias en el almacenamiento y conservación de los materiales de construcción. El informe señala que parte del acero de refuerzo estaba expuesto a la intemperie y presentaba signos visibles de oxidación. Además, uno de los pilares inspeccionados mostraba corrosión superficial, condición que podría afectar la adherencia con el concreto y comprometer la resistencia y durabilidad de la estructura. En cuanto al cemento, se observó que varias bolsas permanecían al aire libre sobre bases de triplay de poco espesor, cubiertas únicamente con plástico, sin garantizar una protección adecuada frente a la humedad. La Contraloría notificó estos hallazgos a INVERMET para que adopte las acciones correctivas correspondientes y asegure el cumplimiento de los objetivos del proyecto vial.

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