La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) elevó la presión sobre el Gobierno mexicano al demandar que la presidenta Claudia Sheinbaum lidere personalmente la mesa de diálogo para resolver la huelga magisterial, que ya lleva más de un mes de movilizaciones y continúa pese a que el país es sede del Mundial 2026. El conflicto se agudiza mientras el ala disidente del magisterio mantiene protestas especialmente en la capital y advierte que ampliará sus medidas a más de 20 estados. “Que la presidenta encabece la mesa de negociaciones, que lo más pronto llame a la comisión negociadora de la CNTE para que pueda presentarnos una mejor propuesta”, señaló en conferencia de prensa el dirigente Isael González. La exigencia del grupo protestante se da pese a que el Ejecutivo respondió que no contempla nuevas reuniones y mantiene el canal de diálogo limitado a instancias técnicas y ministeriales. La CNTE inició el 1 de junio la huelga nacional con bloqueos y protestas en carreteras, casetas de peaje y zonas céntricas de varias ciudades. El pliego de demandas del magisterio incluye un aumento salarial del 100% y la derogación de reformas al sistema de pensiones. El pliego de demandas del magisterio incluye un aumento salarial del 100% y la derogación de reformas al sistema de pensiones. Foto: AFP.

Entre las demandas del magisterio disidente destacan un aumento salarial del 100% y la derogación de la reforma al sistema de pensiones del ISSSTE de 2007, que —según los docentes— redujo sus derechos jubilatorios. Además, los maestros acusan que las propuestas del gobierno no responden a sus reclamos centrales y señalan incumplimientos de compromisos asumidos en campaña por la actual administración.

Frente a ello, la presidenta Claudia Sheinbaum descartó retomar el diálogo directo con el magisterio y dio por cerrada la etapa de negociaciones políticas. “No está prevista alguna nueva reunión con Gobernación”, reiteró la mandataria, subrayando que el canal de conversación se mantiene a nivel de equipos técnicos y reuniones tripartitas en los estados. La administración delegó la atención del conflicto a la Secretaría de Gobernación, a cargo de Rosa Icela Rodríguez, y a la Secretaría de Educación Pública, dirigida por Mario Delgado. El Ejecutivo sostiene que la CNTE no respetó acuerdos previos, razón por la cual decidió no reabrir una mesa de negociación de alto nivel.

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