En la vida de un niño, el tiempo libre significa un mar de posibilidades. Desde jugar en solitario o con los amigos hasta sentarse a leer un libro, son tiempos dedicados solo al placer.

Es una pausa, pero también un instrumento de crecimiento personal, por lo que el buen uso que hagamos de él favorecerá el desarrollo de nuestros hijos.

“Todo momento que queda fuera de las actividades obligatorias, estructuradas o reglamentarias, se le llama tiempo libre y está ligado básicamente como gran meta al placer, al disfrute y a la diversión”, explica la pediatra Karina Piamonti.

“Los pediatras estamos muy preocupados porque a veces el tiempo libre pareciera que está orientado solo a las pantallas”.

Indica que cuando se les pregunta a los chicos qué significa el tiempo libre, ellos responden jugar, hacer deporte, salir.

La tecnología parece inevitable, pero los padres siguen siendo el mejor ejemplo para enseñar a sus hijos a disfrutar su tiempo libre lejos de las pantallas. Foto: Istock.
La tecnología parece inevitable, pero los padres siguen siendo el mejor ejemplo para enseñar a sus hijos a disfrutar su tiempo libre lejos de las pantallas. Foto: Istock.

“Son todo lo que ellos prefieren, pero pareciera que cuando surge la tecnología como única opción, estas cosas no existen”.

Hay que tomar conciencia y reflexionar sobre el buen uso del tiempo libre con los hijos porque los padres son modelos. “Así que nuestra elección del tiempo libre es importante porque ellos lo copian”, precisó la especialista.

GUÍA PATERNA

La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda una hora de uso de pantallas en los niños de preescolar, de 2 a 6 años, y en la etapa adolescente la sugerencia es de dos horas.

“Bastante difícil, pero los padres son los llamados a supervisar lo que ven sus hijos en los dispositivos, a fin de guiarlos”.

DATITO

Para los menores de dos años la recomendación es ‘cero pantallas’, dando prioridad al tiempo de juego y a la interacción con sus padres y hermanos.

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