La modelo española Suhaila Jad, expareja del futbolista peruano André Carrillo y madre de sus hijos, ha generado un fuerte impacto en redes sociales al exponer las presuntas infidelidades que habría cometido el deportista durante su relación. A través de un extenso comunicado publicado en Instagram, Jad aseguró que fue el propio Carrillo quien terminó confesándole algunos de estos actos, luego de que ella le pidiera hablar con total honestidad sobre las situaciones que afectaron su vínculo.

Suhaila Jad es una modelo española de ascendencia palestina. Foto: Composición LR/Instagram.

Según el relato de Jad, el futbolista habría realizado dos reuniones con mujeres en la casa familiar cuando ella no estaba. “Como no tiene valores ni ningún tipo de respeto por lo que era su familia, organizó dos fiestas con mujeres en nuestra casa en dos ocasiones. La primera fue en Perú cuando iba con la selección y aprovechaba para faltarme el respeto (...) la segunda ocurrió en Brasil”, escribió en la red social. La modelo, quien recientemente confirmó el fin de su relación de doce años con Carrillo, detalló que la segunda fiesta ocurrió en la vivienda que tenían en Brasil mientras ella se encontraba ausente.

“Finalmente, el hombre ‘con valores’, me lo terminó confesando. Me pidió perdón diciendo que yo no me lo merecía, que en once años no tenía ni una sola cosa mala que decir de mí y que sabía lo mucho que lo había querido y cuidado. Me confesó que había hecho una fiesta con sus amigos del Corinthians y nueve mujeres”, contó Jad en su testimonio, dejando en evidencia las supuestas faltas de respeto que marcaron la relación.

La modelo española Suhaila Jad relató que fue a través de una queja de vecinos que se enteró de la presunta reunión en su vivienda. Según su versión, el personal de seguridad del condominio entregó el documento a una de sus hijas. Al intentar averiguar quiénes asistieron al encuentro, se topó con la negativa de André Carrillo a revelar los nombres y con la falta de cooperación de la seguridad del edificio. “Como el irrespetuoso no me quería dar los nombres que entraron a mi casa, decidí ir a la seguridad del condominio (...) Me estuvieron paseando hasta que me dijeron que si el irrespetuoso no lo autorizaba, no me darían esa información”, detalló.

Pese a las explicaciones que recibía, Jad continuó creyendo en las palabras del futbolista. “Como siempre, me juraba que no había hecho nada, que sus amigos habían llegado con las chicas, que sabía del dolor que me había causado y que mis hijos y yo éramos lo más importante para él, bla, bla, bla, lo peor de todo es que yo le creía”, añadió en su relato. Con el tiempo, fueron las trabajadoras del hogar quienes terminaron revelándole información que conocían sobre los hechos. Incluso, sostuvo que Carrillo las habría involucrado para encubrir las supuestas faltas de respeto que ella denuncia.

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