Loft Orbital apuesta por algoritmos fuera del planeta para analizar imágenes y datos al instante. Foto: Loft / NASA

Un hito en la observación espacial se registró en abril: un satélite de observación terrestre localizó objetivos de interés de manera completamente autónoma, sin que analistas en la Tierra intervinieran. Se trata del primer uso documentado de un modelo de visión y lenguaje (VLM) en órbita, tecnología que fusiona la comprensión del lenguaje natural con el análisis de imágenes. Hasta ahora, los satélites debían enviar enormes volúmenes de datos a centros de control para que especialistas los interpretaran.

La demostración fue realizada por la empresa Loft Orbital en colaboración con el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA. La prueba se llevó a cabo a bordo del satélite YAM-9, lanzado a finales de 2025 como plataforma experimental para proyectos de inteligencia artificial orbital. Este satélite incorpora una GPU Nvidia Jetson Orin AGX y ejecutó Gemma 3, el modelo desarrollado por Google DeepMind para funcionar en equipos con recursos limitados, según detalló TechCrunch.

El sistema utilizó NAVI-Orbital, un software diseñado por el equipo de IA del JPL bajo la dirección de Juan Delfa Victoria. Gracias a esta herramienta, el satélite respondió a instrucciones escritas en lenguaje natural y clasificó imágenes de la superficie terrestre. Entre las tareas realizadas figuró la identificación de zonas donde el entorno natural limita con áreas urbanizadas y la detección de infraestructura cercana a importantes nudos ferroviarios. La inteligencia artificial demostró así que puede asumir parte de la interpretación de datos directamente desde el espacio, sin depender de la Tierra.

La iniciativa, que podría beneficiar futuras misiones científicas, fue concebida originalmente por Juan Delfa Victoria y el investigador Taran Cyriac John con la idea de crear asistentes digitales para astronautas en la Luna o Marte. El objetivo es ofrecer sistemas capaces de responder a comandos de voz y simplificar tareas complejas durante las exploraciones espaciales. Actualmente, Loft Orbital opera 12 naves en órbita.

Según Paul Lasserre, responsable de inteligencia artificial de la firma, esta capacidad permite interactuar con los satélites mediante órdenes directas y recibir alertas automáticas cuando se detectan situaciones relevantes. Los responsables del proyecto consideran que este desarrollo puede aumentar el valor de los sensores espaciales al reducir la cantidad de datos brutos que requieren revisión humana. Además, la tecnología podría facilitar sistemas de vigilancia continua desde órbita mediante constelaciones formadas por entre 50 y 100 satélites similares al YAM-9.

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