El futbolista Rafa Mir en la Audiencia Provincial de Valencia, a 28 de mayo de 2026, en Valencia, Comunidad Valenciana (España). La Sección Cuarta de la Audiencia de Valencia ha condenado al futbolista Rafa Mir, actualmente en el Elche CF y exjugador del Valencia CF, a ocho años y medio de prisión. La sentencia, notificada este lunes a las partes y que puede ser recurrida ante el Supremo, lo halla culpable de un delito de agresión sexual y otro de lesiones contra una joven, hechos ocurridos la noche del 31 de agosto de 2024 en su domicilio de Bétera. El tribunal considera a Mir autor del delito de agresión sexual, por el que le impone siete años de cárcel, y del delito de lesiones, para el que fija un año y seis meses de cárcel. Además, la sentencia establece penas accesorias: la prohibición de aproximación y comunicación respecto a la víctima por un plazo de 13 años, así como 7 años de libertad vigilada, a cumplir con posterioridad a la pena privativa de libertad. También deberá pagar una indemnización de 64 000 euros a favor de la víctima. En la misma causa, el segundo acusado, el también futbolista Pablo Jara, fue condenado a dos años y medio de prisión y al pago de una multa por un delito de agresión sexual, otro contra la integridad moral y uno leve de lesiones a una segunda joven, amiga de la primera víctima. Para la denunciante de Jara, la sentencia fija una indemnización de 6 280 euros. Ambos futbolistas fueron juzgados el pasado 28 de mayo por agredir sexualmente a las jóvenes la noche del 31 de agosto al 1 de septiembre de 2024. La sala, que ha notificado la condena a ambas partes, pide en la sentencia deducir testimonio —procedimiento similar a una denuncia— contra los policías locales de Bétera que acudieron al lugar de los hechos, por si sus declaraciones en el juicio fueran constitutivas de un delito de falso testimonio.

Contexto

La noche del 31 de agosto al 1 de septiembre de 2024, los ahora condenados conocieron a dos jóvenes en una discoteca de Valencia y luego se trasladaron al domicilio de Rafa Mir, entonces jugador del Valencia CF, ubicado en una urbanización de la localidad valenciana de Bétera, para continuar la fiesta. Según la resolución judicial, en esa vivienda Mir agredió sexualmente a una de las chicas, primero en la piscina y luego en un cuarto de baño. Por su parte, Jara agredió sexualmente a la segunda joven en la piscina, aunque sin acceso carnal, y después la echó del chalé a empujones, dejándola semidesnuda en la calle.

El futbolista Rafa Mir a su llegada a la Audiencia Provincial de Valencia, a 28 de mayo de 2026, en Valencia, Comunidad Valenciana (España).

La Sección Cuarta de la Audiencia de Valencia consideró que la prueba practicada durante el juicio sirvió “para acreditar sin fisuras la comisión de los hechos propuestos por las acusaciones”. Entre las pruebas destacó la declaración testifical de las dos víctimas, calificada por los magistrados de “convincente, consistente y coherente”, pues fue “mantenida de forma invariable a lo largo de toda la tramitación de la causa” y “corroborada por datos periféricos, como son la declaración de testigos y el informe forense psicológico, ratificado y explicado en el plenario por las dos peritos”. En contraste, la sentencia precisa que “ninguna de las alegaciones defensivas ha tenido un sustrato fáctico en el que apoyarse ni un razonamiento lógico al que tener en cuenta”.

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