El Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, ubicado en Santa Marta, incrementará sus operaciones aéreas durante la temporada vacacional de julio de 2026. El Ministerio de Transporte de Colombia eligió esta terminal del Caribe como parte de una estrategia para descongestionar el flujo de viajeros que satura al aeropuerto internacional El Dorado de Bogotá y a otras grandes ciudades del país. El sector aéreo colombiano experimenta un crecimiento constante impulsado por el aumento del turismo y una mayor demanda internacional, con 19.6 millones de pasajeros movilizados entre enero y abril de 2026. La modernización del complejo requirió una inversión cercana a los 75.300 millones de pesos, destinados a su ampliación y renovación tecnológica. Las reformas incluyen la optimización de las salas de embarque, zonas de registro, climatización y el área de estacionamiento de aeronaves, cambios que permitirán elevar la eficiencia operativa en un 60%. Con estas mejoras, el aeródromo proyecta albergar a 5,8 millones de pasajeros anuales y facilitar el debut de nuevas rutas comerciales. El sector aéreo colombiano atraviesa una expansión constante impulsada por el auge del turismo y la reactivación de la demanda internacional. Según datos de la Aeronáutica Civil de Colombia, entre enero y abril de 2026 se movilizaron alrededor de 19,6 millones de pasajeros, lo que representa un repunte del 7,7% en comparación con el ciclo anterior. Ese dinamismo obliga a las terminales más importantes del país a elevar su eficiencia y multiplicar sus conexiones. Ante este panorama, el Gobierno nacional prioriza la optimización de los aeródromos provinciales para aliviar los centros de conexión masiva, en especial El Dorado. La ampliación de infraestructura busca redistribuir el flujo de viajeros y consolidar destinos turísticos emergentes en el Caribe. Las autoridades de transporte estiman un tránsito de cerca de 6 millones de pasajeros entre junio y julio, lo que exigirá robustecer complejos estratégicos durante la temporada de mitad de año. Las obras reducirán los tiempos de espera hacia destinos de alta demanda en México y el Caribe, optimizando el servicio de aerolíneas locales y extranjeras. “Santa Marta y el turismo están creciendo y su aeropuerto tiene que crecer al mismo ritmo”, resaltó la ministra María Fernanda Rojas. Esta transformación posiciona a la terminal samaria como un rival directo de los principales centros de transbordo del país. El notable incremento de viajeros impulsa la expansión del aeropuerto internacional José María Córdova en Rionegro, complejo que conecta a Medellín con el exterior. Las autoridades proyectan la ampliación de su plataforma y la modernización de servicios para optimizar el flujo de usuarios internacionales. Esa estrategia busca perfeccionar los enlaces directos hacia Norteamérica y el Caribe ante una demanda que no se detiene. Por su parte, el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón de Cali planifica mejoras estructurales en su zona operativa y estaciones de pasajeros. Como eje fundamental del suroccidente de la nación, esta pista agiliza los traslados comerciales y vacacionales. Su renovación consolida el estatus de la ciudad como un puente de tránsito crucial hacia Sudamérica y Estados Unidos. Finalmente, la costa norte transforma el aeropuerto de Cartagena para asimilar la masiva llegada de visitantes globales. El plan de infraestructura intenta elevar la eficiencia en temporadas altas y asegurar el bienestar de los usuarios. Este proyecto responde a una dinámica sectorial positiva, pues la Aeronáutica Civil confirmó "incrementos superiores al 7% en el flujo de pasajeros en los últimos meses".

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