Ante un Estadio Azteca lleno y con alegría, la selección dirigida por Javier Aguirre no solo sumó sus tres primeros puntos ante Sudáfrica, sino que también rompió una mala racha de siete partidos inaugurales en mundiales en los que no pudo ganar. A la octava fue la vencida.

Khuliso Mudau recibe una falta del defensor mexicano César Montes. Foto: AFP.

En líneas generales fue un encuentro entretenido el sos­tenido por las selecciones de México y Sudáfrica en la inau­guración de la Copa Mundial de Fútbol 2026. Aunque para otros aficionados, el encuentro fue frío y muy malo.

La jornada rompió fuegos con una lluvia de sombreros charros que cayó en el Azteca poco antes del pitazo inicial. Los 80.824 espectadores los lanza­ron entre gritos emocionados de “México”. Es un aficionado acostumbrado a ver a su selección en los más importantes certámenes del fútbol.

Toda una fiesta, distante de los enfrentamientos que se registraron cerca del estadio entre la policía y una de las ma­nifestaciones convocadas por colectivos sociales para hacer oír sus reivindicaciones aprove­chando la atención mediática. Esto suele darse con frecuencia en eventos deportivos de gran convocatoria. Un Mundial de Fútbol es del mismo modo un reflejo de lo que sucede en el mundo. No olvidemos la final de Rusia 2018, cuando cuatro miembros de Pussy Riot ingresaron justo cuando los croatas se estaban parando mejor que los franceses. Exigían el cese de la represión política y la liberación de los presos políticos.

Ambos equipos, vale preci­sar, repitieron el partido inau­gural de 2010, cuando los su­dafricanos fueron anfitriones y aquel partido acabó con empa­te a un gol. Un encuentro aburrido, soporífero si lo comparamos con el de la inauguración reciente.

En esta ocasión, los suda­fricanos asumieron un papel cauteloso desde el inicio con una línea de cinco defensores y mostraron apenas algún des­tello ofensivo sin riesgo para el portero Raúl ‘Tala’ Rangel.

La presión local no iba a tardar en rendir frutos. Era in­cesante la embestida mexica­na. De esta manera, al minuto 9’ llegó el primer tanto del en­cuentro por cuenta de Julián Quiñones. Este es el primer gol del Mundial 2026. Indiquemos asimismo que Quiñones (nació en Colombia) cuenta con pasaporte mexicano desde el año 2023. Quiñones, además, hizo también el tercer gol más rápido de México en la Copa del Mundo, después de Luis Flores contra Paraguay en 1986 (3’), y Rafael Márquez ante Argentina en 2006 (8’).

Esta jornada no dejó de ser especial. Todo Mundial de fútbol exhibe su toque de dis­tinción, y en esta ocasión la atención estuvo puesta en el portero mexicano Guillermo Ochoa, quien, pese a no jugar, se convirtió en el primer futbo­lista en la historia en disputar seis Mundiales, una marca que en los próximos días igualarán también Lionel Messi y Cristia­no Ronaldo. O sea, en la estadística Ochoa ya quedó en la historia de los mundiales.

Raúl Jiménez celebra el segundo gol. Foto: AFP.

Raúl Jiménez celebra el segundo gol. Foto: AFP.

Las incidencias de la prime­ra parte dieron, por momentos, la sensación de que se trataba de un trámite. Los locales, in­cluso, pudieron irse al descan­so con una mayor ventaja en el marcador si Ronwen Williams no hubiera atajado un remate al goleador Raúl Jiménez, quien terminó siendo el autor del se­gundo gol en la segunda etapa al anotar a los 67’.

 

Tres expulsados

No es frecuente ver tres tarje­tas rojas en las inauguraciones mundialistas. Los sudafricanos salieron con todo en el segundo tiempo a la caza del empate. Sentían que los locales habían caído en la modorra del que se sabe ganador y que cuenta con un gran apoyo desde las gradas. No obstante, a los 3’ de la segunda mitad, Sphephelo Sithhole vio la roja al derribar a Brian Gutié­rrez cuando este corría solo ha­cia la portería de Williams.

La visita quería descontar, con mayor razón cuando ya estaban dos tantos abajo. Las ansias pudieron más que el cálculo en el juego. Es por eso que a los 84’, el mediocampista Themba Zwane fue expulsado por una agresión sin pelota sobre el jugador mexicano Ro­berto Alvarado. Tras revisar la jugada a través del VAR, el árbi­tro Wilton Sampaio le mostró la tarjeta roja directa en el 84’, dejando a Sudáfrica con nueve jugadores. ¿Fue agresión?, es la pregunta que no pocos periodistas se formulan. El triunfo mexica­no estaba más que asegurado. Pero a los 90’, el defensor de Lokomotiv, César Montes, de­rribó a un atacante sudafricano justo antes del pitazo final. El árbitro Sampaio lo expulsó di­rectamente. No fue necesario consultar con el VAR. Una falta innecesaria. Una irresponsabilidad porque la zona defensiva ya estaba controlada.

El técnico Javier Aguirre suma tres puntos, pero ha perdido a un hombre fundamental de su escuadra, la cual enfrentará a Coreal del Sur el próximo jueves 18.

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