El candidato de JP se refiere a “maniobras y voluntades por torcer la democracia”. Jaime Quito exhorta a movilizarse para “defender” el voto del pueblo. Hernando Cevallos considera que “Sánchez ya ganó” pero se pretenden “mecanismos fraudulentos”. Raúl Noblecilla acusa sin rodeos que hubo “fraude”

La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) muestra -al cierre de esta edición- a Roberto Sánchez con el 50,025 % frente al 49,975 % de Keiko Fujimori con el 97,9 % de actas contabilizadas. La diferencia bordea los 8 mil votos y el resultado de la segunda vuelta ingresó a una zona de máxima incertidumbre.

Aunque quedan pendientes el 1.74% de actas por enviar a los Jurados Electorales Especiales (JEE) y el 0.35% aún sin procesar, un universo suficiente para alterar cualquier proyección.

Ante ese escenario, el candidato Sánchez y el bloque que lo respalda optaron por una ofensiva política anticipada: Dejar entrever un supuesto fraude.

Sin sustento. El detonante fue la declaración de Alfredo Torres, presidente ejecutivo de Ipsos, quien sugirió que el conteo rápido podría revertirse con el voto del exterior.

Sánchez vinculó lo ocurrido con un aparente fraude electoral de hace 26 años.

“Me recuerda a los años 2000, donde exactamente el señor Alfredo Torres, luego de un conteo rápido, salió a decir que había un error. Me recuerda mucho a hace 26 años. Digo que es una casualidad de que haya una voluntad de muchos actores que quieren torcer un resultado democrático, de conteo institucional”, respondió a la prensa a su salida de un evento de Unicef (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia).

Al ser confrontado en relación a que los organismos internacionales habían descartado irregularidades en el proceso, Sánchez no retrocedió.

“Hemos solicitado una reunión para intercambiar pareceres por todas estas cosas extrañas, raras, voluntades que están ocurriendo. Que aparezcan empresarios con audios, que aparezcan voluntades así de esta naturaleza, yo no creo que sean casualidades”, sostuvo en referencia a un audio del exministro de Agricultura, José Chlimper, que relataría cómo Fuerza Popular (FP) podría revertir el resultado adverso en la segunda vuelta mediante actas observadas y el voto extranjero.

Luego de ello, ante la pregunta de si respetaría los resultados finales, Sánchez fue escueto.

“Nosotros tenemos que tener un ojo crítico, ojo vigilante”, señaló.

Cabe señalar que, horas antes, el líder de Juntos por el Perú (JP) publicó en su cuenta de X que defenderá la “victoria popular” con esperanza.

“Las maniobras y voluntades por torcer la democracia encontrarán un Frente Democrático y contundente contra el autoritarismo”, alegó.

Agrupación. Entre tanto, en el mismo tono hostil con el avance del conteo, las organizaciones políticas de Ahora Nación y Obras emitieron un pronunciamiento conjunto con JP sobre las estimaciones de Torres.

“Es preocupante que Ipsos se comporte como un actor que atenta contra la idoneidad del proceso electoral, amparándose en correcciones más mediáticas que técnicas”, reza el comunicado, que exhortó a la ONPE y al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) a investigar si la empresa respetó la ética electoral.

El documento también denunció “diversas voluntades que quieren poner en tela de juicio la integridad del proceso electoral, incluso desde la primera vuelta, sembrando confusión con información falsa” y convocó “a la ciudadanía y a los personeros a mantenerse vigilantes frente a cualquier intento de manipulación”.

Entorno. Por su parte, el secretario general de JP, Ernesto Zunini, se sumó a los cuestionamientos.

“Más que sospecha, es muy extraño salir a desdecir un estudio que tiene un informe técnico que indica todo lo contrario a lo que se está expresando en los medios de comunicación”, afirmó.

Luego fue más directo y calificó como “desinformación” las proyecciones de las encuestadoras.

“Exigimos que el Jurado Nacional de Elecciones cumpla con su rol fiscalizador para evitar ese tipo, de lo que yo puedo calificar, como una desinformación. Toda vez que la data indica todo lo contrario”, reclamó.

Más agitado, el virtual diputado de JP y congresista que ingresó por Perú Libre, Jaime Quito, exhortó a movilizarse para “defender” el voto del pueblo.

“Organizados y preparados para cualquier tipo de fraude o de ‘ensañanza’ (sic) que quieran hacer contra el voto del pueblo”, remarcó.

En la fila también se ubicó el excandidato a senador de JP, Hernando Cevallos, que se manifestó, enérgico, durante una manifestación frente a la sede del JNE.

“Roberto Sánchez ya ganó las elecciones, compañeros. Pero van a hacer lo posible por buscar cualquier mecanismo fraudulento para torcer esta voluntad popular”, indicó.

Otro que se sumó al coro fue el radical Raúl Noblecilla. “Ni el dinero ni las balas de los grupos de poder y su fujimorismo podrán doblegar la voluntad del pueblo. La única posible remontada del pacto mafioso se llama FRAUDE. Debemos permanecer vigilantes para defender el voto popular”, posteó en X.

No faltó tampoco la excandidata al Parlamento Andino del Partido Morado, Claudia Cisneros, periodista extremista y de insufribles peroratas socialistas.

“Si está el fujimorismo nuevamente cocinando un intento de fraude, las calles arderán, pues el voto del pueblo se hará respetar”, amenazó.

Contradicción. Lo que llama la atención de esta ola amenazante y que desliza un fraude fue la postura que mostraron algunos de ellos como el propio Sánchez en la primera vuelta, cuando Rafael López Aliaga denunció una serie de irregularidades.

Por ejemplo, el 18 de abril, el candidato de JP arremetió contra el postulante de Renovación Popular y calificó sus denuncias como “lloriqueos”.

“Todo el Perú escucha lo obsceno de sus insultos, los cuales condenamos enérgicamente. La insurgencia y todos esos lloriqueos. Aprenda a ser demócrata, señor”, sostuvo.

Tres días después, ante la prensa, fue más demoledor. “¿Dónde están los elementos para decir que hay fraude? Lo que sucede es que ustedes son malos perdedores, lo que sucede es que usted no acepta su derrota. Ya lo han dicho amistades de su propio entorno, que hay problemas de desequilibrio psicológico, que hay problemas de integridad”, respondió el 21 de abril.

Incluso, días después, calificó sus demandas como “pataleta” y “caprichología”.

Zunini siguió la misma línea el 23 de abril en RPP. “Es para nosotros inaudito que por una pataleta. Digo pataleta porque realmente el señor López Aliaga es muy irresponsable con las afirmaciones y los adjetivos que utiliza”, afirmó.

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