| Fuente: Centcom/Referencial

Washington y Teherán intercambian ataques contra bases estratégicas y radares por segundo día consecutivo, agravando la parálisis diplomática e impulsando el precio del petróleo a nivel global.

Washington y Teherán protagonizaron este miércoles una nueva jornada de hostilidades directas en diversos puntos de Medio Oriente, marcando el segundo día consecutivo de intercambios de fuego que amenazan con desatar una escalada mayor cuando el mundo espera avances en las negociones de paz entre Irán y EE.UU.   

La ofensiva de este miércoles, fue iniciada por bombardeos de precisión de Estados Unidos contra infraestructura defensiva en suelo iraní, fue respondida de inmediato por la Guardia Revolucionaria con ataques de misiles y drones hacia bases estadounidenses situadas en Kuwait, Baréin y Jordania, en un contexto de negociaciones de paz estancadas y crecientes provocaciones militares.

El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó que sus fuerzas ejecutaron una oleada de ataques dirigidos específicamente contra sistemas de vigilancia, redes de comunicación y emplazamientos de defensa aérea en el sur de Irán. 

Estas acciones, realizadas con municiones de precisión por unidades de la Armada, la Fuerza Aérea y el Cuerpo de Marines, buscan neutralizar capacidades de monitoreo que Washington considera una amenaza directa para sus tropas y para la navegación comercial en la zona.

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— U.S. Central Command (@CENTCOM) June 11, 2026

Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán aseguró haber impactado 18 objetivos en bases aéreas de Kuwait y Baréin, además de lanzar una docena de misiles contra instalaciones en Jordania donde se estacionan aviones de guerra estadounidenses.

Según la agencia iraní Fars, se utilizaron drones militares para atacar radares y antenas de comunicaciones del sistema de defensa de misiles Patriot pertenecientes a la Quinta Flota de los Estados Unidos en Baréin.

Advertencias presidenciales y parálisis diplomática

La escalada ocurre en un escenario de parálisis en las negociaciones para un acuerdo de paz mediado por países como Pakistán.

El presidente estadounidense, Donald Trump, justificó el incremento de la presión militar bajo el argumento de que Teherán ha demorado excesivamente la firma de un pacto definitivo para poner fin a las hostilidades, declaración que brindó de manera exclusiva a la cadena Fox News.

"Los líderes iraníes han tardado demasiado en negociar un trato", escribió el mandatario estadounidense a través de la plataforma Truth Social.

En respuesta, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, reafirmó la postura de su nación ante lo que describió como mensajes contradictorios por parte de la administración estadounidense que dañan el proceso diplomático iniciado en abril.

Mientras tanto, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, advirtió que los bombardeos continuarán sobre instalaciones clave si Irán no aprovecha la oportunidad de negociar.

Riesgo de crisis económica y cierre de rutas marítimas

La reactivación del conflicto ha tenido repercusiones inmediatas en el tránsito internacional y el mercado de energía. Irán anunció nuevamente el cierre total del estrecho de Ormuz a cualquier tipo de tránsito, incluyendo buques comerciales, lo que provocó que el precio del crudo Brent subiera un 2%, alcanzando los 95 dólares por barril.

A pesar de los reportes iraníes sobre ataques a petroleros, el Centcom defendió que el tránsito comercial en el canal continúa activo bajo su supervisión.

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