Desde mayo se redujo la producción pesquera por el calentamiento del mar, y a eso se añadieron las menores cosechas agrícolas que se reflejan ya en el aumento de precio de algunos alimentos.

Sin embargo, con el inicio del periodo de lluvias, se espera el mayor embate del clima, pues causarán inundaciones, sobre todo en la costa norte, y movimientos de masas (huaycos). En el sur del país, en tanto, se prevé el asedio de sequías.

Producción

Con esas premisas, Rímac Seguros estima un impacto en la producción para este año de 0.9% del PBI, y para el 2027, de 1.1%. Es decir, en total, la afectación será de aproximadamente 2% del PBI.

“Entre 2026 y 2027 se dejarían de producir alrededor de US$ 7,500 millones”, estimó Augusto Rodríguez, vicepresidente ejecutivo de inversiones de Rímac Seguros y Reaseguros.

En tal sentido, detalló que esa menor producción del PBI no solo corresponderá a sectores primarios, como el agrícola o el pesquero, sino a aquellos vinculados con la demanda interna. Tal previsión se basa en que el aumento de la inflación y la posible pérdida temporal de empleos reducirían la capacidad adquisitiva de la población, en particular de las familias más vulnerables.

Actividades. No solo el agro y la pesca se afectarán por El Niño; también los sectores ligados a la demanda interna.
Actividades. No solo el agro y la pesca se afectarán por El Niño; también los sectores ligados a la demanda interna.

Infraestructura

“Lo que sí vale la pena tener en cuenta respecto a fenómenos de El Niño pasados, quizás más allá del efecto sobre el PBI, que es un flujo, es decir, cantidad de bienes y servicios finales producidos, es la afectación que puede tener (la perturbación climática) sobre el stock, sobre infraestructura. En el pasado, en fenómenos extraordinarios, hemos visto una afectación superior al 2% (en infraestructura)”, sostuvo Rodríguez.

Según la aseguradora, el impacto en infraestructura en el fenómeno del 2017 fue de 1.5% del PBI, mientras que en el evento climático del periodo 1997-1998 el daño fue de 2.2%, y en los años 1982-1983, llegó incluso a 2.5% del PBI.

“Si trajéramos ese efecto al fenómeno actual, estaríamos hablando de que puede estar poniéndose en riesgo alrededor de US$ 8,000 millones de infraestructura, tomando como referencia lo sucedido en el pasado”, manifestó.

De esta forma, si se suma el impacto en la producción más la exposición de la infraestructura, el monto posible de pérdidas llegaría a US$ 15,500 millones (S/ 53,475 millones) con El Niño a puertas.

Si bien estos son los cálculos de Rímac, existen algunas entidades como la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) que advierten que El Niño en curso podría romper récords históricos y convertirse en uno de los más intensos.

Además, a medida que se acerca la fase crítica del fenómeno, las proyecciones de pérdidas se elevan. Tres meses atrás, Credicorp calculó, solo por concepto de PBI, pérdidas de 1.3% del producto o S/ 16,000 millones entre este año y el próximo.

Hogares

Rímac Seguros advierte, asimismo, que hay 250 distritos del país en riesgo alto o muy alto de inundaciones. Solo en la región Lima, son 53 los distritos en esa situación y allí viven 6.8 millones de ciudadanos.

Asimismo, 182 distritos (81 de ellos en la región Lima) se encuentran en riesgo alto y muy alto por movimiento de masas (huaycos) en seis departamentos, de Tumbes a Arequipa.

Y, en cuanto a sequías o déficit hídrico, hay 373 distritos en riesgo alto y muy alto, concentrados en la sierra centro-sur.

“Alrededor del 70% de los hogares del país de alguna manera se vieron afectados por El Niño (en eventos pasados) en mayor o menor medida”, refirió Rodríguez sobre el alcance de la perturbación climática.

Resumen de distritos afectados por inundaciones.
Resumen de distritos afectados por inundaciones.

Recuperación en segunda mitad del 2027

“Incluso, si El Niño tuviera una afectación más severa a la anticipada, el escenario más extremo es que la economía no crezca 2.9% en el 2027, sino 1.5%. Es difícil pensar que el fenómeno genere una contracción de la actividad, pero eso no quiere decir que no vaya a impactar severamente”, expuso Augusto Rodríguez, de Rímac Seguros, al estimar que se espera un periodo de “recuperación” hacia la segunda mitad del próximo año.

Añadió que, aparte de El Niño, se deben monitorear las siguientes variables que podrían ejercer mayor presión alcista sobre la inflación: el tipo de cambio y el precio internacional de combustibles, fletes, fertilizantes y commodities alimenticios.

SOBRE EL AUTOR
Guillermo Westreicher Herrera

Economista con trayectoria en periodismo y medios digitales.

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