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Los demócratas necesitan arrebatar cuatro escaños a los republicanos para recuperar la mayoría en la Cámara Alta. Las elecciones en siete estados serán decisivas para el futuro político de Donald Trump.

Las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, conocidas como midterms, podrían cambiar el equilibrio de poder en Washington. Este martes 3 de noviembre, millones de estadounidenses acuden a las urnas para renovar la Cámara de Representantes y parte del Senado, en una jornada que determinará cuánto margen tendrá el presidente Donald Trump para gobernar durante los dos últimos años de su mandato.

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Aunque se disputan 35 escaños en el Senado, solo siete contiendas presentan un resultado especialmente incierto, según el análisis del Cook Political Report recogido por BBC News Mundo.

Actualmente, los republicanos controlan 53 de los 100 escaños de la Cámara Alta, frente a 45 demócratas y dos independientes que suelen votar con estos últimos. Para recuperar la mayoría, la oposición necesita una ganancia neta de cuatro escaños.

El desafío es considerable. Los demócratas no solo deben defender sus posiciones actuales, sino también conquistar estados tradicionalmente republicanos. Una victoria les permitiría bloquear nombramientos presidenciales, impulsar investigaciones sobre el gobierno y ejercer un mayor control sobre la agenda legislativa de Trump.

Las siete elecciones que definirán el Senado

1. Alaska: una disputa marcada por la polémica

El senador republicano Dan Sullivan busca la reelección frente a Mary Peltola, excongresista demócrata y primera mujer indígena de Alaska elegida al Congreso.

La campaña ha estado marcada por una controversia: la presencia de otro candidato llamado Dan Sullivan en la papeleta electoral. El senador acusa al entorno de Peltola de intentar confundir a los votantes, una versión que la demócrata rechaza.

Alaska podría ser uno de los últimos estados en definir sus resultados debido a su sistema de votación por orden de preferencia.

2. Maine: Susan Collins frente al desafío demócrata

La veterana senadora republicana Susan Collins, una de las pocas integrantes de su partido que votó a favor de condenar a Trump en su segundo juicio político, enfrenta al demócrata Troy Jackson, antiguo trabajador de la industria maderera y expresidente del Senado estatal.

Collins apuesta por su imagen moderada para conservar el escaño en un estado que suele favorecer a los demócratas en las elecciones presidenciales. Jackson intenta capitalizar el descontento económico y las críticas a las políticas migratorias de Trump.

3. Texas: los demócratas sueñan con romper la hegemonía republicana

Texas protagoniza una de las contiendas más observadas. El demócrata James Talarico, exprofesor y legislador estatal, enfrenta al fiscal general republicano Ken Paxton, estrecho aliado de Trump.

Según BBC News Mundo, se trata de la campaña al Senado más costosa de la historia estadounidense.

Los demócratas no ganan un escaño al Senado por Texas desde 1988. Una victoria de Talarico representaría un golpe político de gran magnitud y abriría nuevas expectativas para las presidenciales de 2028.

4. Michigan: un escaño que los demócratas no pueden perder

Michigan es especialmente importante porque los demócratas defienden allí un escaño que necesitan conservar.

Su candidato, Abdul El-Sayed, médico y exfuncionario de salud pública, enfrenta al republicano Mike Rogers, antiguo agente del FBI y excongresista respaldado por Trump.

El-Sayed defiende propuestas progresistas en salud e inmigración, mientras Rogers destaca su experiencia en seguridad nacional. La contienda también refleja las divisiones internas del Partido Demócrata sobre política exterior y Medio Oriente.

5. Iowa: un campeón paralímpico desafía a los republicanos

En Iowa, el demócrata Josh Turek, doble campeón paralímpico de baloncesto en silla de ruedas, compite contra Ashley Hinson, congresista republicana y antigua presentadora de televisión.

La economía agrícola ocupa el centro de la campaña. Turek cuestiona los aranceles comerciales de Trump por su impacto sobre los agricultores, mientras Hinson defiende buena parte de la política económica presidencial.

El propio Trump visitó Iowa en la recta final de la campaña, consciente de que una derrota republicana podría complicar seriamente las posibilidades de conservar el Senado.

6. Kansas: una posible sorpresa histórica

Kansas no elige a un senador demócrata desde 1932. Sin embargo, el pastor metodista Adam Hamilton intenta romper esa tradición frente al republicano Roger Marshall, senador y antiguo médico.

Hamilton ha centrado su campaña en el costo de vida, la atención sanitaria y la necesidad de reducir la polarización política.

Una victoria demócrata en Kansas sería una de las mayores sorpresas de estas elecciones y una señal del desgaste republicano incluso en territorios considerados seguros.

7. Ohio: Sherrod Brown busca regresar al Senado

El exsenador demócrata Sherrod Brown intenta recuperar su escaño frente al republicano Jon Husted, designado en 2025 para reemplazar a JD Vance, actual vicepresidente estadounidense.

Brown cuenta con una larga trayectoria de defensa de los trabajadores industriales, mientras Husted apuesta por las políticas de crecimiento económico y generación de empleo.

La disputa se ha convertido en una prueba para la política comercial de Trump, especialmente por el impacto de los aranceles sobre las industrias manufactureras y automotrices de Ohio. La Prensa Panamá+2

¿Qué está en juego para Donald Trump?

Más allá del reparto de escaños, estas elecciones representan un referéndum sobre los primeros dos años del segundo mandato de Trump.

La inflación, el costo de vida, la inmigración y las consecuencias económicas de la guerra con Irán han dominado la campaña. Los demócratas buscan convertir el descontento en votos, mientras los republicanos confían en movilizar a su electorado y conservar sus bastiones tradicionales.

Si los demócratas recuperan el Senado, Trump enfrentará mayores obstáculos para confirmar funcionarios y jueces, además de un Congreso con más capacidad para investigar a su administración.

Pero el camino hacia la mayoría sigue siendo difícil. Los republicanos parten con ventaja y los demócratas necesitan una combinación de victorias en estados que, hasta hace poco, parecían fuera de su alcance.

La incógnita es si el descontento con la Casa Blanca será suficiente para provocar un cambio político que redefina el rumbo de Estados Unidos antes de las elecciones presidenciales de 2028.

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