MundoLa reflexión del padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, sobre los hijos y la paternidad: "No hay necesidad en la infancia tan fuerte como la protección de un padre"

La infancia, según Freud, es una etapa de vulnerabilidad donde la figura paterna desempeña un papel crucial en la búsqueda de seguridad emocional. Este acompañamiento es vital para afrontar temores.

La figura paterna ofrece seguridad y respaldo ante los temores infantiles, influyendo de manera positiva en la vida adulta, incluso más allá de la infancia.Foto: MagnificPor Kevin Charalla NájeraMartes 03 de Noviembre del 2026 · 19:19hgoogle iconLa República en Google

La infancia es una etapa marcada por la dependencia y la necesidad de sentirse protegido. Para el psicoanalista Sigmund Freud, esta búsqueda de seguridad tiene un significado profundo en el desarrollo emocional de los niños, quienes necesitan una figura adulta que los acompañe y les permita afrontar los temores del mundo que empiezan a descubrir.

En su obra “El malestar en la cultura”, Freud relacionó esa sensación de indefensión infantil con la búsqueda de una autoridad capaz de ofrecer protección. Desde esta perspectiva, la figura paterna no solo representa un respaldo frente a los peligros, sino también una referencia emocional cuya influencia puede prolongarse hasta la vida adulta.

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La indefensión infantil y la necesidad de sentirse protegido, según Freud

Para Freud, los niños atraviesan sus primeros años en una situación de vulnerabilidad, pues dependen de los adultos para alimentarse, cuidarse y comprender su entorno. Situaciones como la oscuridad, una enfermedad o una amenaza externa pueden generarles temor porque todavía no cuentan con herramientas para enfrentarlas.

En ese contexto, la presencia de un padre puede representar una fuente de seguridad frente a aquello que el pequeño percibe como peligroso. No necesita ser una figura perfecta ni invulnerable: su acompañamiento transmite la confianza de que el niño no está solo ante las dificultades y puede encontrar apoyo cuando lo necesita.

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La protección paterna también ayuda a desarrollar la independencia

La protección no significa evitar que los hijos experimenten frustraciones o dificultades. Desde la perspectiva del desarrollo infantil, el padre también puede contribuir a que los pequeños exploren el mundo, establezcan límites y aprendan a enfrentar situaciones nuevas con mayor autonomía. La teoría del apego destaca la importancia de contar con vínculos seguros durante esta etapa.

Esta necesidad de protección también aparece en la interpretación que Freud hace sobre la religión. El psicoanalista plantea que la indefensión experimentada durante la infancia puede prolongarse en la adultez mediante la búsqueda de una autoridad superior, representada simbólicamente en Dios como una figura protectora frente a las enfermedades, las pérdidas y aquello que las personas no pueden controlar.

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