La maquinista de un tren de la compañía Iryo que fue embestido por un convoy de alta velocidad de Renfe en Urda, provincia de Toledo, España, intentó reiniciar su unidad en dos ocasiones antes del accidente ferroviario que dejó al menos 74 personas fallecidas el miércoles 28 de octubre de 2026, de acuerdo a la última actualización.

Según informaron este jueves 29 de octubre a la agencia EFE fuentes cercanas a Iryo, la conductora realizó dos intentos para desbloquear el sistema de seguridad del tren, pero ninguno permitió reanudar la marcha.

Ante esta situación, contactó con el centro de control de su propia compañía para solicitar asistencia técnica. Sin embargo, mientras se gestionaba la comunicación, el tren recibió el impacto de un AVE operado por la empresa estatal Renfe.

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Tren Iryo permanecía detenido por una falla del sistema de seguridad

De acuerdo con la información proporcionada a EFE, el tren Iryo se había detenido después de encontrar una señal en blanco, situación que motivó la activación del protocolo de comunicación con el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), entidad encargada de gestionar la red ferroviaria española.

La maquinista se comunicó con el centro de control de Adif, ubicado en la estación de Atocha, en Madrid, para informar sobre las dificultades que impedían reanudar el recorrido.

Durante esa conversación, explicó que el tren no permitía reiniciar el sistema de señalización y protección ferroviaria LZB, por lo que continuaba detenido ante la señal de entrada de Urda.

Según las fuentes citadas, la conductora realizó un nuevo intento sin obtener resultados y posteriormente solicitó asistencia al centro de control de Iryo.

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¿Qué ocurrió con el sistema LZB antes del accidente?

Las fuentes cercanas a la compañía indicaron que cada procedimiento de reinicio del sistema LZB suele requerir entre tres y cuatro minutos, dependiendo de las condiciones técnicas.

En este caso, se informó de una interrupción del sistema de seguridad en un tramo de aproximadamente 63 kilómetros de la línea ferroviaria, una extensión considerada inusual por las fuentes consultadas.

Una de las hipótesis planteadas es que la amplitud de la falla pudo dificultar el restablecimiento del sistema, pues cuanto mayor es el tramo afectado, más tiempo podría necesitarse para completar el reinicio.

No obstante, esta explicación constituye una hipótesis técnica y no una conclusión definitiva sobre las causas del accidente.

Tren AVE impactó al Iryo mientras esperaba asistencia

Después de los intentos fallidos, la maquinista buscó apoyo de su empresa para determinar cómo recuperar el funcionamiento del convoy.

Fue durante este proceso cuando el tren AVE de Renfe chocó contra el Iryo, que permanecía inmovilizado en la vía.

El accidente ocurrió el miércoles 28 de octubre en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, a la altura de Urda, en Toledo. Los reportes difundidos el jueves elevaron a 69 el número de fallecidos y señalaron que más de un centenar de personas resultaron heridas.

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Investigación busca esclarecer las circunstancias del choque ferroviario

Las comunicaciones entre la maquinista y los centros de control, así como las dificultades registradas por el sistema LZB, forman parte de los elementos relevantes para reconstruir los minutos anteriores a la colisión.

La información difundida hasta el momento no permite establecer de manera definitiva las responsabilidades ni determinar si una falla técnica específica causó el choque.

Los testimonios y registros operativos deberán ser evaluados junto con las demás pruebas de la investigación para esclarecer cómo se produjo la colisión entre los dos trenes de alta velocidad.

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