La OCDE elevó de 2,8% a 2,9% su proyección de crecimiento para Perú y prevé que el país mantenga uno de los mayores avances de América Latina en 2026 y 2027. Sin embargo, alertó que la inflación se ha convertido en el principal foco de atención, luego de que el indicador anual de precios trepara a casi 4% en apenas dos meses por el alza de los combustibles, gas doméstico y alimentos.
La economía peruana crecerá por encima del promedio de Latinoamérica, impulsada por la inversión privada, el consumo y la bonanza de los altos precios de los minerales (cobre y oro principalmente). Sin embargo, para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el principal tema a vigilar es la evolución de los precios que, finalmente, impactan en el bolsillo de la gente.
En su más reciente informe de proyecciones, el organismo prevé que el Perú crecerá 2,9% este año y 2027, por encima de Brasil (1,6%), Chile (1,7%), Colombia (2,4%) y México (0,8%). Sin embargo, advirtió que el aumento de los precios de la energía asociados a la guerra en Medio Oriente presionan la canasta básica.
"La inflación es el principal foco de atención. Aumentó muy repentinamente en los últimos dos meses. Pasó de 2% a cerca de 4% anual en los últimos dos meses. Una preocupación es que esto ya toca la inflación sin contar energía y alimentos que subió aún mas (4,4% en abril)", observó Dimitris Mavridis, economista del equipo de Perú de la OCDE.
Según explicó, el repunte de inflación responde a varios choques simultáneos como mayores precios de combustibles, interrupciones de gas, y los efectos climaticos sobre alimentos.
Los precios siguen subiendo por factores externos e internos
En diálogo con RPP, Ismael Mendoza, especialista en pronósticos macroeconómicos del Consejo Fiscal, coincidió con la preocupación planteada por la OCDE y advirtió que el aumento de precios ya no responde únicamente al encarecimiento internacional del petróleo.
Según explicó, también existen presiones internas que están empujando al alza servicios cotidianos como el transporte o las tarifas de agua, lo que podría hacer que la inflación tarde más tiempo en volver a niveles normales.
"La inflación, que se ha salido del rango meta (del BCR) por tres meses consecutivos, viene enfrentando presiones y estas vienen a su vez por la parte más tendencial. Entonces una moderación va a ser gradual", sostuvo.
Mendoza considera que la inflación no bajará rápidamente. Por el contrario, el proceso podría tomar varios meses porque algunos aumentos de precios ya se han trasladado a servicios y actividades que suelen corregirse con mayor lentitud.
A ello se suman riesgos externos, como la guerra en Medio Oriente, que mantiene elevados los precios del petróleo, y factores internos como una eventual afectación de cultivos por problemas climáticos como El Niño.
"En la medida que el Banco Central empiece a ver que las expectativas de inflación empiezan a salirse del 3%, va a actuar. La ventana para un aumento no se descarta en los próximos meses", acotó.
Una inflación que despediría el año en más de 4%
Juan Carlos Odar, director de Phase Consultores, comparte también la idea de que la inflación terminará este año por encima de la meta establecida por el Banco Central de Reserva. Sin embargo, considera que el problema tiene un origen principalmente externo y que, por ahora, no es una amenaza grave para la estabilidad económica.
"Ya de por sí, este año vamos a ver que la inflación va a ser mayor al 3%, y la duda va a ser cuánto mayor resulta. Probablemente este fin de año la inflación esté más arriba del 4%, inclusive", señaló a RPP.
Para Odar, el principal responsable es el aumento internacional del precio del petróleo, que encarece combustibles, transporte y diversos productos de consumo.
"No es un problema local que amerite una respuesta del Banco Central, y justamente por eso mismo vemos que la tasa (de interés de referencia) no se mueve", afirmó.
El economista sostiene que, aunque algunos precios se han acelerado, la mayor parte de la economía sigue mostrando incrementos moderados.
"La gran mayoría de sectores está dentro del rango meta de inflación. Lo que más se desvía es la parte de transporte, que tiene una tasa de inflación de alrededor del 15%", explicó.
Sin embargo, advirtió que el panorama podría complicarse si la incertidumbre política asociada a este proceso electoral termina afectando al tipo de cambio y genera nuevas presiones sobre los precios.
"Las políticas del crecimiento económico son el principal desafío"
A juicio de Claudia Sicoli, directora de la Carrera de Economía de la UPC, la inflación requiere seguimiento permanente, pero considera que el principal reto económico sigue siendo lograr un crecimiento más alto y sostenido.
"Creo que la inflación está mostrando un efecto puntual que se ha dado por un caso puntual. No estamos hablando de que se haya disparado y que sea un tema incontrolable", sostuvo.
Para la especialista, la fortaleza de la economía peruana radica en la recuperación de la inversión privada, que viene creciendo a tasas de dos dígitos desde finales de 2025.
"La recuperación de la inversión privada es lo que te da una fortaleza de crecimiento mucho más sólida y que no depende necesariamente del tema de los (altos) precios de los minerales", explicó.
Sin embargo, advirtió que ese dinamismo podría moderarse conforme se conozca al nuevo gobierno.
"El crecimiento de la inversión podría tener alguna ralentización en función del próximo gobierno y de las políticas que se empiecen a vislumbrar en función de quién gane y de quién empiece a promocionar temas de inversión, cumplimiento y revisión o no de los contratos vigentes", manifestó.
Agregó que el crecimiento es aún el principal tema, pero más allá de la cifra, el foco es conocer cuáles son las políticas que "van a favorecer que ese crecimiento se dé en mayor magnitud de manera sostenida".
Respecto al alza internacional del petróleo, Sicoli destacó que el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles es una medida amortiguar el impacto.
"Si bien no es un freno absoluto, sí ayuda a moderarlo. Cuando los precios internacionales del petróleo se disparan, el fondo contribuye a que ese aumento no se traslade de manera inmediata y completa a los sectores productivos y a los consumidores", explicó.
La política fiscal para estabilizar precios
El organismo internacional advirtió que, si la inflación continúa aumentando o el alza de precios comienza a extenderse a más productos y servicios de la economía, el Banco Central podría verse obligado a aplicar una política monetaria más restrictiva, es decir, elevar su tasa de interés o mantenerla alta durante más tiempo para enfriar la demanda y contener el avance de los precios.
Odar, sin embargo, considera que el escenario más probable sigue siendo que la autoridad monetaria mantenga sin cambios su tasa de referencia, salvo que aparezcan nuevos riesgos vinculados a la incertidumbre política o a un mayor deterioro del contexto internacional
Desde el frente fiscal, Odar considera que el Gobierno podría evaluar medidas temporales para aliviar el impacto del alza de combustibles sobre los hogares y las empresas.
"Lo que sí podría discutirse es una reducción temporal del impuesto selectivo a los combustibles. El mismo gobierno destaca lo alto que ha estado la recaudación en lo que va del año. Entonces, por eso mismo hay margen para reducir transitoriamente el ISC a combustibles, sobre todo pensemos en el diésel que es el que se usa para el transporte público. Entonces, ahí podría haber una medida concreta de tema fiscal, no para precios", sostuvo.
Además, planteó reforzar de manera temporal el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, mecanismo que busca evitar que las fuertes variaciones del petróleo se trasladen de forma inmediata al mercado local.
"Puede haber alguna medida transitoria de mayor apoyo al fondo o la inclusión temporal de algún combustible que ahora no lo está. Eso dependerá de hasta qué punto exista disposición para utilizar la política fiscal como estabilizadora de precios y de los recursos disponibles para hacerlo", anotó.
El próximo gobierno heredará una economía con fortalezas, pero con más riesgos
Pese a sus diferencias sobre la gravedad de la inflación, los tres economistas coinciden en que el próximo gobierno heredará una economía más compleja que la observada en los últimos años.
Por un lado, Perú sigue beneficiándose de elevados precios de minerales y de una recuperación de la inversión privada. Por otro, enfrenta riesgos derivados del conflicto en Medio Oriente, la incertidumbre electoral, los posibles efectos de El Niño y una inflación que ha vuelto a ubicarse por encima de la meta del Banco Central.
La OCDE recomendó retomar una consolidación fiscal creíble, alineada con la regla fiscal, y evitar incrementos permanentes de gasto sin fuentes de financiamiento sostenibles, una medida que el Congreso ha vulnerado los últimos cinco años.
En esa línea, Ismael Mendoza, especialista del Consejo Fiscal, advirtió que el próximo gobierno asumirá funciones en un contexto de mayores compromisos de gasto y una fuerte dependencia de los ingresos provenientes de los altos precios de los minerales.
"Para tener las cuentas fiscales en orden necesitas buenos ingresos, y hoy ayudan los altos precios del cobre, el oro y el zinc. Pero si esos precios se revierten y ya tienes gasto rígido comprometido, el margen para administrar las cuentas fiscales se reduce significativamente", señaló.
A su juicio, "tanto la política monetaria como la política fiscal enfrentarán retos importantes durante este año y el 2027" frente a una incertidumbre internacional, riesgos climáticos y un proceso de transición política por las elecciones regionales.
"Ahora se debería estar planificando para enfrentar estos choques y estar preparados", concluyó.
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