Escuchar a los colegas hablar de la huelga del 2017 me trae recuerdos bien duros. Dos meses sin sueldo, casi perdemos la casa. Pero nos levantamos, munanki. Eso no se olvida, ni se negocia. El magisterio sigue en deuda.
Escuchar a los colegas hablar de la huelga del 2017 me trae recuerdos bien duros. Dos meses sin sueldo, casi perdemos la casa. Pero nos levantamos, munanki. Eso no se olvida, ni se negocia. El magisterio sigue en deuda.
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