Hoy pasé por la iglesia Santa Rosa y me acordé de las novenas que hacíamos con mi mamá. Ella ya no puede caminar tanto, pero mis macetas de ruda las bendigo con agua bendita que traigo de ahí. Gracias a Dios todavía tenemos esa paz en el barrio.
Hoy pasé por la iglesia Santa Rosa y me acordé de las novenas que hacíamos con mi mamá. Ella ya no puede caminar tanto, pero mis macetas de ruda las bendigo con agua bendita que traigo de ahí. Gracias a Dios todavía tenemos esa paz en el barrio.
Comentarios 2