Hoy en obra resolvimos un problema de replanteo topográfico con pura lógica arequipeña: mira, el plano decía una cosa, el terreno otra, y el joven de topografía casi se nos bloquea. Así nomás, le dije: "primero entiende el flujo del drenaje", y todo cayó en su lugar. Me encanta ver cuando el conocimiento técnico se encuentra con la realidad.