Como reveláramos en su momento, esa compañía propuso invertir más de US$ 580 millones para llevar ese gas a 15 ciudades en las regiones de Apurímac, Ayacucho, Cusco, Huancavelica, Junín, Puno y Ucayali, a través de más de 3,700 kilómetros de redes de distribución, y con la ventaja que les cobraría la misma tarifa que se aplica a los consumidores en Lima y Callao.

La iniciativa se presentó luego de dos intentos fallidos de ProInversión de concretar el proyecto de siete regiones, mediante sucesivas licitaciones sin éxito. La última fue realizada en 2021 y no atrajo postores, pese a contar con un subsidio estatal.

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En septiembre del 2025, la empresa informó a este diario que ya había levantado las observaciones que formuló el Ministerio de Energía y Minas (Minem) a su propuesta para modificar su contrato de concesión e incorporar esta extensión.

Luego, en la primera quincena de diciembre del 2025, el titular del Minem, Luis Bravo, declaró que ya estaban culminando el proceso de evaluación de la propuesta de Cálidda y que su compromiso era realizar el proyecto cuanto antes.

¿Aún sin consenso en el Poder Ejecutivo?

A inicios de este mes, el mismo ministro señaló que era importante realizar un trabajo articulado e intersectorial para buscar un consenso y hacer viable la adenda al contrato de concesión de Cálidda, permitiendo se apruebe la propuesta.

Este martes, Gestión consultó al Minem sobre el estado en que se encuentra la solicitud de esa empresa: desde el área de prensa del sector respondieron que el tema sigue aún en conversaciones.

Este diario preguntó también al CEO de Cálidda, Martín Mejía, quien indicó que la iniciativa que presentaron aún está en proceso de evaluación, aun cuando recordó que, en efecto, el Gobierno les había dicho que iban a cerrar el proceso en diciembre del año pasado. “Aún no lo hacen”, subrayó.

Según el Minem, en el proceso de evaluación participan, además de ese sector, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) y ProInversión, en base a la normativa que regula la promoción de la inversión privada mediante Asociaciones Público Privadas (APP) y Proyectos en Activos (PA).

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¿Cuánto avanzó la masificación?

En países como Argentina, México, Colombia, EE.UU. y otros de Europa, que aplicaron diversos métodos para masificar el gas natural, la implementación se realizó en plazos de entre 1 hasta máximos de 10 años, reveló un reciente estudio de la Universidad del Pacífico (UP) compartido con Gestión.

Sin embargo, en el Perú, a más de 20 años del arribo del gas de Camisea a la capital, y luego de su distribución a algunas provincias costeras, es poco lo avanzado en su alcance a nivel residencial.

El estudio detalló que su consumo se ha concentrado en un 33.6% en la generación eléctrica, en 19.5% en la industria, pero su uso residencial es de apenas el 2.8% del consumo total, con 2.4 millones de usuario a nivel nacional en las cinco concesiones existentes.

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