Todo el mundo habla del peligro de JP, pero muy pocos quieren aceptar la verdad más incómoda: Fuerza Popular lleva años destruyendo el país desde el Congreso y aun así pretenden venderse como “los defensores de la democracia”. Ese partido ha impulsado leyes que, casualmente, terminan beneficiando a criminales, mafias y economías ilegales. Y lo más hipócrita es escuchar a sus seguidores atacar a JP por el tema de la minería ilegal, cuando Fuerza Popular ha apoyado medidas que también terminaron favoreciendo a ese mismo sector más de una vez. Ahí te das cuenta de que nunca fue una lucha por el país. Es una lucha por el poder. Porque mientras asustan a la gente diciendo que “JP destruirá el Perú”, ellos ya vienen destruyéndolo desde hace años: blindajes, manipulación política, control del Congreso, ataques a instituciones y una obsesión enfermiza por manejar todo desde las sombras. Y si JP llegara a ganar, el escenario ya está cantado. O Fuerza Popular le pone obstáculos desde el primer día para bloquear todo y generar caos, o directamente buscan vacarlo apenas puedan. Porque así funciona esa maquinaria política: si no controlan el poder, hacen todo para destruir al que lo tiene. Muchos congresistas de ese partido ya ni parecen políticos. Parecen perros entrenados para obedecer órdenes, repetir discursos y atacar a cualquiera que se oponga. No importa si el país se hunde, lo único que importa es proteger al grupo y mantener el control. Y ahí está el verdadero peligro. No solo es Keiko. Es toda una estructura política acostumbrada a usar el miedo, el conflicto y la manipulación como herramientas de poder. Porque una democracia no muere solamente con tanques en la calle. También muere cuando un grupo político convierte el Congreso en su centro de operaciones para controlar todo y destruir a cualquiera que les estorbe. El Perú ya está cansado de mafias disfrazadas de partidos políticos. Y seguir entregándole poder a los mismos de siempre no es votar por estabilidad. Es seguir alimentando el problema que tiene al país atrapado hace años.