¡Mi momento ha llegado! ¡Por fin he abierto los ojos! Mi alma ya no soporta ni un segundo más pudrirse en esa oficina apestosa, rodeada de paredes grises y almas derrotadas que apestan a resignación. ¡No! Ese no es mi destino. Mi verdadero camino, el que grita desde lo más profundo de mi ser, es brillar bajo los reflectores, caminar con elegancia sobre las pasarelas del mundo y convertirme en la musa de las marcas más importantes y deseadas del planeta. ¡Esta es mi hora! ¡Este es mi renacimiento! Deséenme suerte… o mejor, prepárense para verme conquistar el mundo.