El uso del gas natural proveniente del proyecto Camisea contribuyó a reducir en 18 % las emisiones de dióxido de carbono (CO₂) a nivel nacional al cierre de 2025, según un estudio elaborado por la consultora ambiental Libélula. El dato fue presentado como parte del análisis sobre el aporte de este recurso a la transición energética y a la mitigación del cambio climático en el Perú.

La información forma parte del estudio “Aporte del gas natural a la mejora de la calidad del aire, la salud pública y la mitigación del cambio climático”, cuyos resultados fueron expuestos durante el Peru Carbon Forum 2026. El evento reúne a representantes del sector público, privado, financiero y técnico para abordar los avances y desafíos de la acción climática y los mercados de carbono en el país.

El equivalente a 200 mil hectáreas de bosque

El informe destaca que, desde su incorporación a la matriz energética nacional en 2004, el gas natural ha sido clave para diversificar las fuentes de energía y mitigar el cambio climático.

Para dimensionar la magnitud de este impacto ambiental, Libélula señala que la reducción de este 18 % en las emisiones de CO₂ equivale a la capacidad de absorción de carbono que tendrían más de 200,000 hectáreas de bosques de selva baja.

La reducción de emisiones equivale a la capacidad de absorción de carbono de más de 200 mil hectáreas de bosques de selva baja. (Foto: Difusión)

Impacto directo en la salud y la economía

El estudio también identifica efectos asociados a la calidad del aire y la salud pública. Según la consultora, en los últimos 22 años el uso del gas natural habría contribuido a reducir enfermedades respiratorias vinculadas a la contaminación atmosférica en el país.

Esa mejora habría generado, además, un impacto económico estimado en más de S/ 1,400 millones, debido a la reducción de gastos hospitalarios y a la prevención de pérdidas de horas laborales por problemas de salud.

Operaciones con mínimo impacto en la Amazonía

La nota técnica también destaca las medidas de gestión ambiental aplicadas por el Consorcio Camisea en sus operaciones en la Amazonía cusqueña y en la costa de Pisco. En el Bajo Urubamba, en el distrito de Megantoni, provincia de La Convención, la empresa utiliza el modelo Offshore Inland, que permite operar de forma remota sin abrir carreteras y con logística aérea y fluvial.

Según el documento, este sistema busca reducir la intervención en el entorno natural. A ello se suma el programa “Ductos Verdes”, orientado a la revegetación de las áreas intervenidas por la instalación y mantenimiento del sistema de transporte de gas.

El informe también destaca que la mejora en la calidad del aire generó un ahorro superior a S/ 1,400 millones al reducir enfermedades respiratorias y pérdidas de productividad laboral. (Foto: Difusión)

Transparencia y monitoreo participativo

La nota técnica señala que Camisea mantiene tres programas de monitoreo ambiental a largo plazo, orientados a generar información sobre sus zonas de operación y a dar seguimiento a sus compromisos socioambientales.

  • Programa de Monitoreo Ambiental Comunitario (PMAC): incorpora la participación de comunidades nativas en la vigilancia de las actividades vinculadas al proyecto y en el seguimiento de los compromisos socioambientales.
  • Programa de Monitoreo de la Biodiversidad (PMB): se enfoca en el registro del estado de los ecosistemas e incluye la participación de investigadores locales y coinvestigadores del pueblo machiguenga.
  • Programa de Monitoreo Marino Costero (PMC): realiza el seguimiento de las condiciones ambientales en la zona costera de operaciones en Pisco.

Según el reporte, estas acciones forman parte de la estrategia de gestión ambiental de Camisea y de su rol en el proceso de transición hacia el uso de fuentes de energía con menores emisiones.

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