El pacto, alcanzado en la Casa Grande del Pueblo, se centra en la inversión productiva y el fortalecimiento del sector fabril, con el objetivo de dejar atrás las manifestaciones y los conflictos sociales.

El presidente Rodrigo Paz enfatizó que el diálogo es clave para resolver conflictos y transformar el país hacia un modelo económico colaborativo. Foto: Dircom.

El Gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira y la Confederación General de Trabajadores Fabriles de Bolivia (CGTFB) firmaron un acuerdo orientado a reactivar la producción industrial y promover la generación de empleo, en medio de más de 40 días de bloqueos en distintas regiones del país. “Siempre a través del diálogo, hoy escuchamos las demandas”, indicó el jefe de Estado.

El pacto fue suscrito en la Casa Grande del Pueblo, tras una reunión entre el mandatario boliviano y representantes del sector fabril, quienes acordaron una agenda de trabajo centrada en la inversión productiva y el fortalecimiento del aparato industrial, con el compromiso de dejar atrás las medidas de presión.

Desde el Ejecutivo, se destacó que el entendimiento se sustenta en el diálogo como herramienta principal para resolver conflictos. Paz afirmó en sus redes sociales que el acuerdo recoge las demandas de los trabajadores fabriles y las encamina hacia una estrategia de desarrollo basada en la producción y la creación de empleo sin bloqueos.

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Un paso para la paz en Bolivia

El mandatario sostuvo, además, que la transformación del país requiere consensos amplios y la participación de inversionistas nacionales dispuestos a impulsar la creación de empresas, en un modelo en el que el Estado y el sector privado compartan responsabilidades en el crecimiento económico.

"El diálogo tiene su punto, esta es la manera de transformar la patria: con acuerdos, con diálogos, con encuentros", afirmó.

El acuerdo se concretó en un contexto de tensión social prolongada, marcado por protestas y bloqueos impulsados por sectores movilizados, entre ellos la Central Obrera Boliviana (COB), que mantiene exigencias al Gobierno. Sin embargo, el Ejecutivo ha logrado acuerdos paralelos con otros sectores, incluidos trabajadores, productores y autoridades locales.

“Dios mediante estos días serán muy importantes. La voluntad siempre será el diálogo, pero ahí tenemos el mandato de la Constitución y se están dando pasos importantes”, indicó el presidente en esa ocasión.

El diálogo, la principal consigna

En ese marco, el Gobierno informó que mantiene una política conciliadora permanente con organizaciones sociales, con el objetivo de alcanzar la pacificación del país y atender las demandas sectoriales mediante acuerdos progresivos. “El diálogo es permanente (…). Estamos en diálogo con diferentes organizaciones. Se han suscrito una veintena de acuerdos”, resaltó Paz Pereira.

El entendimiento con los fabriles se da mientras varias rutas del país continúan afectadas por los bloqueos, que generaron impactos en el abastecimiento de alimentos, combustible e insumos médicos, especialmente en el occidente del país.

Con este acuerdo, el Ejecutivo busca consolidar una ruta de estabilidad basada en la producción industrial, en un escenario aún atravesado por conflictos sociales y negociaciones abiertas con distintos sectores movilizados.

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