Taiwán realiza pruebas de fuego real con su sistema lanzacohetes HIMARS frente a aguas del Estrecho
Taiwán realiza pruebas de fuego real con su sistema lanzacohetes HIMARS frente a aguas del Estrecho | Fuente: EFE

El ejército taiwanés realizó por primera vez ejercicios con fuego real del sistema HIMARS en el sensible Estrecho de Taiwán para fortalecer su capacidad de respuesta ante una eventual invasión china.

El ejército de Taiwán realizó este miércoles un ejercicio militar de fuego real en el que disparó proyectiles hacia el estrecho de Taiwán, que lo separa de China continental, utilizando el Sistema de Cohetes de Artillería de Alta Movilidad (HIMARS), suministrado por Estados Unidos.

Las maniobras se llevaron a cabo en la desembocadura del río Dajia, a las afueras de la ciudad occidental de Taichung, una zona estratégica por su proximidad con China y su exposición a un posible desembarco.

Esta demostración de fuerza, realizada en el segundo día de ejercicios militares en la costa oeste, buscó simular la respuesta a una invasión y evaluar la capacidad de despliegue rápido y ataque de precisión de las tropas isleñas.

“Debido a la actual amenaza enemiga, continuaremos con el entrenamiento HIMARS con una determinación inquebrantable para proteger a Taiwán como la fuerza más poderosa de la nación”, dijo el sargento del ejército Wang Ming-hui.

Un giro hacia la defensa asimétrica

El uso de los HIMARS representa un cambio estratégico impulsado por Washington para que Taiwán adopte un enfoque asimétrico, centrado en sistemas móviles y eficaces en lugar de armamento de alto costo.

Durante las prácticas, los medios de comunicación presenciaron cómo estos lanzadores, montados sobre camiones, salían de posiciones ocultas para disparar una treintena de cohetes de alcance reducido antes de ser trasladados rápidamente a nuevos escondites bajo la táctica de "disparo y retirada".

Según informaron fuentes militares a la agencia EFE, esta es la primera vez que las fuerzas terrestres prueban este armamento fuera de la base de Jiupeng, lo que subraya la importancia de este despliegue en la costa occidental.

“Somos una isla; solo podemos disparar hacia el este o hacia el oeste, así que eligieron el oeste”, declaró el representante de Taiwán en Estados Unidos, Alexander Yui, a la cadena CNN.

Militares taiwaneses observan disparos de HIMARS (Sistema de Cohetes de Artillería de Alta Movilidad) durante el ejercicio de este miércoles.
Militares taiwaneses observan disparos de HIMARS (Sistema de Cohetes de Artillería de Alta Movilidad) durante el ejercicio de este miércoles. | Fuente: EFE

Capacidad de fuego y tecnología en el campo

El sistema M142 HIMARS, fabricado por Lockheed Martin, destaca por combinar alcance, precisión y maniobrabilidad, características que ya han sido puestas a prueba en conflictos como el de Ucrania.

Esta plataforma tiene la versatilidad de portar seis cohetes guiados GMLRS con un alcance de 150 kilómetros, misiles de precisión PrSM que superan los 400 kilómetros o misiles balísticos tácticos ATACMS capaces de alcanzar los 300 kilómetros.

En el ejercicio de este miércoles, los HIMARS actuaron como pieza central, operando en coordinación con obuses autopropulsados M109A2 y M110A2, además de piezas de artillería de 155 milímetros, disparando todos de forma sincronizada tras maniobrar en un lapso de apenas tres minutos.

“El ingreso a la posición se realizó por completo según los tiempos de operación en condiciones de combate real, por lo que este entrenamiento supuso un desafío considerable para los soldados”, afirmó el coronel Wong Yih-ming, jefe del 58º Mando de Artillería, ante medios de comunicación.

El gobierno chino, que considera a Taiwán una provincia rebelde, mantiene una presión constante mediante el envío diario de buques y aviones a las inmediaciones de la isla y ha advertido que cualquier mala gestión del asunto taiwanés de parte de Estados Unidos podría derivar en un conflicto entre potencias.

Incertidumbre diplomática y compras de armamento

A pesar de la exhibición de capacidades, Taiwán atraviesa un periodo de incertidumbre respecto a su suministro bélico tras el reciente encuentro entre el presidente estadounidense Donald Trump y el líder chino Xi Jinping en Pekín.

Aunque Taiwán ya posee once sistemas HIMARS y espera recibir 18 más en 2026, un paquete adicional de 82 unidades valorado en más de 4.000 millones de dólares parece haber quedado en suspenso.

Según una publicación del diario taiwanés Liberty Times, el plan del Ejército es desplegar parte de estas unidades en los archipiélagos periféricos de Penghu y Matsu, lo que pondría las bases militares de Pekín directamente dentro de su radio de ataque.

Esta situación se produce mientras Washington mantiene bajo revisión otro paquete de armamento de 14,000 millones de dólares, el cual Trump ha calificado como una ficha negociadora en su relación con el gigante asiático.

Por su parte, el gobierno chino, que considera a Taiwán una provincia rebelde, mantiene una presión constante mediante el envío diario de buques y aviones a las inmediaciones de la isla y ha advertido que cualquier mala gestión del asunto taiwanés podría derivar en un conflicto entre potencias.

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