Si las empresas no tienen un política de flexibilidad, ver el Mundial 2026 en el trabajo puede ser considerado una falta.

Empresas pueden aplicar medidas de flexibilidad para que sus trabajadores sigan los partidos del Mundial 2026, pero si no existe una política interna, podría ser considerado una falta.

El inicio del Mundial de Fútbol 2026 no solo despierta expectativa entre los aficionados, sino también dudas sobre cómo compatibilizarel hecho de ver los partidos con la jornada laboral. Ante ello, el abogado laboralista Pierre Mendoza explicó que los trabajadores deben respetar las reglas establecidas por sus empleadores si desean seguir los encuentros durante el horario de trabajo.

En entrevista con Economía para Todos de RPP, el especialista señaló que la posibilidad de ver los partidos dependerá de las medidas de flexibilidad laboral que cada empresa haya decidido implementar.

"Si el empleador ha establecido horarios flexibles, espacios para ver los partidos o permisos con recuperación de horas, los trabajadores podrán acogerse a esas facilidades. Pero si no existe ninguna medida especial, deben cumplir con sus obligaciones laborales habituales", indicó.

Ver un partido en horas de trabajo sí puede ser una falta

Mendoza advirtió que, en ausencia de una política interna relacionada con el Mundial 2026, el trabajador tiene la obligación de dedicar su jornada a las funciones para las que fue contratado.

Por ello, si un jefe encuentra a sus colaboradores viendo un partido durante el horario laboral sin autorización previa, la conducta podría ser considerada una falta y dar lugar a una sanción disciplinaria.

"Como regla general, el tiempo de trabajo debe estar destinado a la prestación de servicios. Si no hay un programa de flexibilidad aprobado, el trabajador tiene que cumplir con sus labores", precisó.

Empresas pueden ofrecer horarios flexibles y recuperación de horas

El abogado explicó que muchas organizaciones suelen implementar mecanismos temporales para facilitar que los trabajadores sigan los eventos deportivos más importantes sin afectar la productividad.

Entre las alternativas figuran los permisos con recuperación de horas, horarios escalonados, ajustes en los tiempos de refrigerio, bancos de horas e incluso el teletrabajo.

Sin embargo, aclaró que estas medidas dependerán del tipo de actividad que realice la empresa.

"En sectores donde una distracción puede generar riesgos para la seguridad de los trabajadores o afectar la operación de maquinaria, probablemente las restricciones sean mayores", comentó.

Teletrabajo no significa dejar de trabajar

Respecto a la posibilidad de solicitar trabajo remoto para seguir el Mundial 2026, Mendoza indicó que el trabajador puede plantearlo, aunque la decisión final dependerá del empleador, especialmente si normalmente desarrolla sus funciones de manera presencial.

Asimismo, recordó que el teletrabajo mantiene las mismas obligaciones laborales que el trabajo presencial.

"No se trata de estar conectado mientras se ve un partido. El empleador puede supervisar que el trabajador efectivamente esté prestando servicios durante la jornada", señaló.

Cuidado con otras conductas sancionables

El especialista también advirtió que las empresas pueden sancionar otras situaciones asociadas al Mundial 2026, como riñas entre compañeros, apuestas no autorizadas o actividades prohibidas por el reglamento interno.

Incluso recordó que presentarse a laborar en estado de ebriedad puede constituir una falta grave, especialmente en actividades de alto riesgo donde la seguridad de los trabajadores está comprometida.

La clave: reglas claras y equilibrio

Para Mendoza, el objetivo debe ser encontrar un equilibrio entre el interés de los trabajadores por seguir el Mundial y la necesidad de las empresas de mantener sus niveles de productividad.

Por ello, recomendó que los empleadores comuniquen con anticipación cualquier medida de flexibilidad que decidan implementar y que los trabajadores respeten las condiciones establecidas para evitar sanciones.

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