Cada voto cuenta en la ajustada segunda vuelta presidencial que tiene como contendientes a Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) y Keiko Fujimori (Fuerza Popular).

Por ello, las miradas están puestas en los votos que recibirá cada candidato conforme se resuelvan las 1251 actas en observación, en poder de la autoridad electoral, que acumulan un promedio de 250 000 votos.

El panorama podría variar de un momento a otro pues, de dicha totalidad, un 61.55% le corresponden a Lima y Callao, sectores en los que predomina el voto fujimorista.

El recorrido

Las actas electorales pueden resultar observadas o impugnadas en distintos escenarios.

El primero de ellos se produce cuando el personero de alguno de los partidos políticos impugna votos o solicita alguna nulidad. Así se remite el acta a la Oficina Descentralizada de Procesos Electorales (ODPE) de la jurisdicción correspondiente.

En estas 126 instancias –una en el extranjero y 125 en territorio nacional–, sujetas a la administración de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), también se puede producir un segundo escenario.

Si el centro de cómputo al que son sometidas las actas electorales identifica errores materiales, como ilegibilidad en números o firmas, estas serán observadas.

En cualquiera de las dos situaciones, el acta siempre será albergada por una de las ODPE. Serán estas las que evaluarán cada situación y elaborarán un reporte al respecto. Luego, enviarán este documento, junto con un acta, también proveniente de la mesa de sufragio en cuestión, al Jurado Electoral Especial (JEE) pertinente.

Existen sesenta oficinas de JEE a nivel nacional. Cada una de ellas, una vez recibidos los documentos antes mencionados, emitirá un pronunciamiento comparando la copia del acta que tiene en su poder y la observada por la ODPE.

“Realizado este cotejo, si la observación se puede levantar, se emite el pronunciamiento correspondiente y, luego que adquiere firmeza esa resolución (resuelta o no una potencial apelación), se remite a la ODPE para que la contabilice. Si la observación no puede ser levantada, lo que dispone el JEE es ir al recuento de votos”, ha detallado Jorge Valdivia, vocero del JNE.

Mientras el recuento de votos es inimpugnable, cualquier otra decisión dispuesta por el JEE podrá ser apelada por las organizaciones políticas en contienda ante el pleno del JNE. Para ello, contarán con tres días calendario a partir del día siguiente de la publicación del resultado del JEE.

“El JNE revisará en audiencia pública virtual el acta observada y luego se pronunciará, en última y definitiva instancia, dentro de tres días hábiles desde el día siguiente de recibido el expediente. Al ser resuelta un acta, esta regresa a la ODPE para ser ingresada al cómputo de resultados”, detalló el JNE.

Siendo así, el pleno del JNE tiene la última palabra en la revisión de las actas observadas: puede confirmar lo resuelto por el respectivo JEE o, en el caso de una apelación, revocarlo.

En observación

Hasta el cierre de esta edición, el JNE registraba en su plataforma institucional un total de 1251 actas observadas desplegadas en 58 JEE.

Además, cuatro audiencias públicas ya habían sido programadas, otras 31 están pendientes de agendarse y 35 actas ya habían sido enviadas para el recuento de votos, una situación que puede producirse una única vez con la participación de un fiscal y de un personero de cada partido.

De acuerdo a los detalles compartidos por el JNE, de las 1251 actas en mención, la Provincia Constitucional del Callao agrupa a 69, el departamento de Lima 701 y todo el territorio nacional, exceptuando las dos provincias antes citadas, 481. Es decir, Lima y Callao suman un 61.55% (ver infografía).

En la primera vuelta, Sánchez reunió solo 17377 de votos en el Callao frente a los aplastantes 119 476 votos recogidos por Fujimori, quien quedó en primer lugar en dicha provincia.

En el Callao, el congresista de Juntos por el Perú ocupó el noveno lugar. Lo mismo ocurrió en Lima, en donde consiguió 199 439 votos. Su contrincante de Fuerza Popular, en cambio, ocupó el segundo lugar, por debajo de Rafael López Aliaga, con 1′089.534 votos.

Considerando que cada acta electoral alberga entre 150 y 300 votos, con una media de 200, las 770 correspondientes a Lima y Callao hacen un estimado de 154 000 votos que bien podrían cambiar el orden del escrutinio.

La totalidad de regiones, exceptuando la capital y la provincia constitucional antes citada, sumarían 96 200 votos (481 actas observadas).

En un plano más general, aunque regiones como Cusco (40), Cajamarca (25) y Puno (11) predomina una tendencia izquierdista, con Sánchez en primer lugar en la primera vuelta, en el recuento también figuran provincias como Arequipa (24) con una inclinación más bien a la centro–derecha. Fue allí donde el candidato presidencial Jorge Nieto lideró en votos con 164 086 adhesiones.

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