Este innovador prototipo, parte de su tesis en la ZHdK, utiliza refrigeración pasiva y tecnologías de fabricación digital.

Los diseñadores suizos Andrin Stocker y Luc Schweizer presentan Blocº, un sistema de ladrillos de terracota impreso en 3D que reduce la temperatura ambiente.

Los diseñadores suizos Andrin Stocker y Luc Schweizer, egresados de la Universidad de las Artes de Zúrich (ZHdK), proponen una alternativa al calor extremo. Este sistema modular de ladrillos de terracota, fabricado mediante impresión 3D, disminuye la temperatura ambiente hasta 9 °C a través de un mecanismo de refrigeración pasiva, sin aire acondicionado ni electricidad.

El innovador prototipo fusiona la climatización tradicional con tecnologías de fabricación digital, un avance que despierta gran interés en la arquitectura y el diseño urbano. Además de optimizar la eficiencia de las obras, esta estructura impulsa debates globales centrados en mejorar el mobiliario urbano para que sea más resiliente ante las olas climáticas sostenidas.

¿Cómo funciona el ladrillo impreso en 3D que edifica viviendas en un mes?

El proyecto Blocº surgió como tesis de grado de Stocker y Schweizer en la Escuela de Diseño Industrial de la ZHdK. Los creadores buscaron soluciones innovadoras frente a las demandas climáticas de los entornos urbanos actuales. Su propósito central consistió en redefinir objetos habituales para que aporten confort térmico sin requerir un gasto energético extra.

El proyecto Blocº surgió como la tesis de grado de Andrin Stocker y Luc Schweizer. Foto: TN

El proyecto Blocº surgió como la tesis de grado de Andrin Stocker y Luc Schweizer. Foto: TN

Esta pieza se fabrica con terracota mediante impresión tridimensional, un componente cerámico clásico que destaca por su porosidad y retención hídrica. Dicha propiedad activa la refrigeración evaporativa, un proceso donde "el aire caliente pasa a través de la terracota húmeda, el agua se evapora y en ese proceso extrae calor del ambiente". De este modo, el sistema genera frescura de forma natural.

La tecnología integra ventiladores diminutos y bombas impulsadas por energía solar que optimizan el flujo de los recursos internos. Gracias a su diseño modular, las estructuras se ensamblan con rapidez, y su fabricación veloz toma escasos minutos por unidad. El éxito de estos módulos experimentales demuestra que es viable levantar inmuebles enteros en menos de 30 días.

¿Cómo funciona Blocº y cuál es el futuro de este sistema de refrigeración pasiva?

Blocº permanece en fase de prototipo sin implementaciones a gran escala, un factor que obliga a comprobar su rendimiento bajo condiciones ambientales reales, como el viento, la humedad y el desgaste cotidiano. El desafío actual reside en demostrar la efectividad de este dispositivo cerámico fuera del entorno controlado antes de su distribución masiva.

Su mayor virtud radica en la sostenibilidad, al prescindir de combustibles fósiles o gases refrigerantes para mitigar el calor urbano. Esta tecnología, ideal para plazas, paradas de transporte y patios escolares, actúa como pieza estructural y de confort térmico mediante técnicas de enfriamiento inspiradas en métodos ancestrales.

La próxima etapa para los desarrolladores contempla trasladar la innovación a escenarios públicos reales. El siguiente paso para los creadores es llevar Blocº más allá de los laboratorios de diseño y realizar pruebas a escala real en entornos urbanos, un avance esencial para optimizar la gestión del agua, el mantenimiento y su integración en la infraestructura.

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