El fuerte oleaje que azota el litoral peruano obligó al cierre del muelles de la costa, entre ellos el de Pimentel; además de afectar seriamente al histórico muelle de Puerto Eten. Los pescadores artesanales denuncian pérdidas diarias y advierten abandono de infraestructura clave para su trabajo.
El litoral peruano enfrenta un escenario crítico debido a la presencia de oleajes anómalos de moderada a fuerte intensidad que se registran a nivel nacional, lo que ha obligado al cierre de varios puertos y caletas a lo largo de la costa. Según reportes de las autoridades marítimas, estas condiciones vienen afectando actividades pesqueras, turísticas y recreativas, generando pérdidas económicas y daños en infraestructuras clave. En la región Lambayeque, el impacto es evidente: muelles cerrados, estructuras deterioradas y cientos de pescadores impedidos de trabajar en medio de un fenómeno que mantiene en alerta a todo el país.
Muelle de Pimentel sin ninguna actividad
El muelle de Pimentel, ubicado en el distrito del mismo nombre y uno de los principales atractivos turísticos de Chiclayo, permanece cerrado debido a los oleajes anómalos de moderada y fuerte intensidad que se registran en el litoral.
En el ingreso al recinto, un cartel advierte la restricción total de acceso, medida dispuesta por la Capitanía de Puertos, que ha prohibido cualquier actividad recreativa, deportiva o de pesca. Pese a ello, algunas personas continúan llegando a la zona para realizar ejercicios en la parte superior o caminar por la orilla, aunque con precaución, ya que la fuerza del mar ha provocado el desborde de las aguas, formando lagunas en varios puntos, incluso frente a áreas de veraneo y restaurantes.
Importante señalar que según la última información dad por el gerente de Desarrollo Económico de la municipalidad distrital de Pimentel, Carlos Urupeque, durante los últimos meses, a pesar de no encontrarnos en época de verano, se reciben de 2 500 a 3 000 personas durante los fines de semana.
Puerto Eten: daños estructurales y falta de mantenimiento
La situación es aún más crítica en el muelle artesanal de Puerto Eten, con más de 100 años de antigüedad, donde el impacto del oleaje ha generado serios daños en su estructura.
Noé Romero, vicepresidente de la Asociación de Pescadores Artesanales, explicó que la fuerza del mar arranca tablones y vigas, que luego son arrastrados hasta la orilla: “Lamentablemente nos quedamos como espectadores de ver cómo la fuerza del mar azota el muelle, lo destruye por falta de mantenimiento… los durmientes los arranca, incluso las vigas que los sostienen también”, señaló.
El dirigente indicó que ya han recuperado cerca de 50 durmientes, aunque advirtió que aún hay más piezas por rescatar. Además, lamentó que las autoridades no hayan intervenido oportunamente en el mantenimiento de esta infraestructura, afectando directamente a más de 200 pescadores.
Esta situación se repite cada vez que los oleajes afectan las costas.
Pérdidas económicas y actividad paralizada
Este nuevo cierre de puertos y caletas ha generado un fuerte impacto económico. En la playa de Pimentel, pescadores señalaron a RPP que pierden hasta 100 soles diarios al no poder salir a faenar, pero no solo son los hombres de mar los perjudicados, esta situación también afecta a quienes dependen de actividades conexas, como la venta de carnada o los servicios de carga y descarga.
"Cuando hay pesca sí se puede ganar hasta 100 soles al día, pero ahora no hay nada y no se gana nada. Ya llevamos más de una semana en esta situación”, relató un pescador, quien advirtió que ya son siete días que no pueden hacerse al mar.
En un recorrido que hizo RPP se pudo constatar que la zona de pesca de los caballitos de totora luce completamente desolada, con las embarcaciones alineadas en la arena, reflejo de la paralización total de las labores.
Los pescadores advirtieron que mientras continúe el cierre y no se atiendan los daños estructurales, la crisis podría agravarse, comprometiendo su sustento diario.
Acciones de evaluación y apoyo a pescadores afectados
Ante las afectaciones, las autoridades regionales acordaron priorizar la elaboración de un informe técnico detallado que permita sustentar futuras intervenciones en la infraestructura del muelle de Puerto Eten, incluyendo trabajos de mantenimiento correctivo y acciones de rehabilitación.
Asimismo, se dispuso fortalecer el monitoreo permanente del estado del mar y de la estructura, a fin de prevenir mayores riesgos para los pescadores y restringir el acceso en zonas críticas. Estas acciones se vienen articulando con la municipalidad distrital de Puerto Eten y otras entidades competentes, con el objetivo de definir medidas inmediatas y de mediano plazo que garanticen la seguridad y operatividad del muelle.
De igual forma, se anunció que se realizará un empadronamiento actualizado de las familias afectadas para identificar con precisión el nivel de impacto económico generado por la paralización de actividades pesqueras.
Esta información permitirá gestionar posibles mecanismos de apoyo y asistencia, así como coordinar intervenciones orientadas a mitigar las pérdidas económicas. Las autoridades también señalaron que se mantendrá un seguimiento constante a la situación de los pescadores artesanales, priorizando la protección de sus medios de vida mientras persistan las condiciones adversas en el litoral lambayecano.
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