La investigación desarticula una red del Tren de Aragua que lavó US$85 millones, vinculando a ejecutivos del Banco Santander y BancoEstado en una trama de extorsión y blanqueo de activos transnacional.

La Fiscalía Metropolitana Sur y la Policía de Investigaciones (PDI) han asestado el golpe patrimonial más contundente contra la organización criminal transnacional Tren de Aragua en Chile, mediante la ejecución de la denominada “Operación Tokio”.

El operativo permitió desmantelar una sofisticada estructura financiera que blanqueó aproximadamente 85 millones de dólares a través del sistema bancario formal y el uso de criptoactivos entre los años 2022 y 2026.

Tras las audiencias de formalización, 14 de los 17 imputados quedaron bajo la medida cautelar de prisión preventiva, destacando entre los detenidos dos empleados vinculados a instituciones de la banca nacional, quienes habrían facilitado el ocultamiento y la salida de capitales ilícitos hacia el extranjero.

El rol de la banca en la estructura criminal

La investigación identificó a dos figuras clave dentro del sistema financiero que colaboraron con la organización: José Carlos Pérez Asencio, ciudadano venezolano que se desempeñaba como ejecutivo en el Banco Santander desde 2019, y Rossana Magdalena Blanco Blanco, quien trabajaba para una empresa externa prestataria de servicios en el BancoEstado.

Mientras Pérez Asencio utilizaba su conocimiento técnico para gestionar "cuentas puente" y diversificar depósitos para evitar alertas, el rol de Blanco Blanco era de carácter operativo y violento, vinculándose directamente con la logística de extorsiones y la explotación sexual en locales nocturnos. 

El fiscal regional Héctor Barros enfatizó la gravedad de la participación del ejecutivo del Banco Santander en la red.

"En el caso del ejecutivo bancario, él estando en la banca lo requieren, abre ocho productos bancarios y trata de hacer perder la trazabilidad de los dineros. Lo hace voluntariamente", explicó el magistrado.

El ejecutivo era el que trasladaba los dineros desde sus cuentas corrientes hacia dos empresas que eran BexGroup y BexDigital, que son las empresas de papel creadas por venezolanos integrantes de la organización Tren de Aragua; y de ahí las sacaban a nivel internacional a través de otras cuentas más".

Fiscal Héctor Barrios

La red criminal recolectaba dinero proveniente de diversos ilícitos, principalmente de las denominadas "vacunas" (cupos) aplicadas a comerciantes y dueños de discotecas en sectores como el barrio Bellavista, para luego integrarlos al circuito legal a través de la ayuda interna.

Según los antecedentes de la fiscalía, el mecanismo consistía en una cadena que ascendía desde la base operativa hasta los puestos de gestión bancaria.

"Establecimos que hay una red que se encargaba de subir los dineros desde la base hacia este ejecutivo, que era del banco Santander, y luego hacia una serie de maniobras para perder la trazabilidad del dinero", detalló Héctor Barros.

La ruta del dinero y las empresas fachada

El esquema de lavado utilizaba sociedades de papel creadas específicamente para este fin, destacando las firmas BexGroup y BexDigital Services SpA, las cuales compartían domicilio con una oficina contable y concentraron transferencias por más de 75 mil millones de pesos chilenos.

Según reveló una investigación publicada por el medio Ex-Ante, chats de WhatsApp del 25 de marzo de 2026 exponen cómo Rossana Blanco coordinaba con su pareja, Joel David Díaz, el cobro de impuestos a locales nocturnos para evitar que fuesen baleados, utilizando la frase "métele casquillo" para incentivar cobros más elevados a las víctimas.

Una vez recaudado el dinero, este se fragmentaba en múltiples cuentas y se convertía en criptomonedas para ser enviado a líderes en Colombia y Venezuela. 

El fiscal Barrios explicó cómo se movilizaban los fondos desde las cuentas del funcionario bancario: "El ejecutivo era el que trasladaba los dineros desde sus cuentas corrientes hacia dos empresas que eran BexGroup y BexDigital, que son las empresas de papel creadas por venezolanos integrantes de la organización Tren de Aragua; y de ahí las sacaban a nivel internacional a través de otras cuentas más".

Un agente de la PDI durante la intervención en una agencia del banco Santander en Santiago de Chile.

Un agente de la PDI durante la intervención en una agencia del banco Santander en Santiago de Chile. Fuente: PDI Chile

Una fiesta en la comuna de Lampa, origen del caso

El origen de la 'Operación Tokio' se remonta a julio de 2024, tras un quíntuple homicidio ocurrido durante una fiesta clandestina en una parcela de la comuna de Lampa.

En el lugar, la policía encontró un teléfono celular perteneciente a Bárbara Hernández, conocida como 'Barbie', una integrante de alta jerarquía encargada de captar locales nocturnos y promocionar eventos.

El análisis del dispositivo permitió a los investigadores de la PDI reconstruir los nexos con los líderes transnacionales, como Carlos Gómez Moreno, alias “Carlos Bobby”, quien dirige operaciones desde la cárcel de La Picota en Bogotá. 

Medidas legales 

Ante la gravedad de los hechos, el Ministerio de Seguridad Pública interpuso una querella criminal contra los 17 imputados por delitos que incluyen asociación criminal, lavado de activos y extorsión.

Por su parte, el BancoEstado inició una auditoría interna exhaustiva y bloqueó todos los accesos de la trabajadora externa implicada, mientras que el Servicio Nacional de Migraciones rechazó la solicitud de nacionalidad chilena que tramitaba José Carlos Pérez Asencio.

De acuerdo al medio BioBioChile, el ejecutivo de Santander ya había regularizado sus antecedentes desde 2019 antes de ser descubierto su vínculo con el crimen organizado.

El fiscal Barros subrayó el valor estratégico de este operativo para debilitar la estructura delictiva. "Es el primer gran golpe que se le pega a lo que es el lavado activo que tiene la estructura criminal", dijo a la prensa.

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