La isla de 36 hectáreas incluye una cabaña sostenible con estufa de leña y paneles solares, ideal para quienes buscan aislamiento y contacto directo con la naturaleza.

Una isla privada situada frente a la costa noroeste de Escocia ha salido al mercado por un precio que sorprende en el sector inmobiliario internacional. Se trata de Mullagrach, un enclave de aproximadamente 36 hectáreas que incluye una cabaña amueblada y que forma parte de un geoparque reconocido por la Unesco y representa una opción para quienes buscan vivir alejados de los centros urbanos y rodeados de naturaleza.
La propiedad será subastada con un precio orientativo de 350.000 libras esterlinas, equivalentes a unos 405.000 euros. Aunque se encuentra en una ubicación remota a la que solo se puede acceder en barco o helicóptero, ofrece una experiencia única de aislamiento, biodiversidad y contacto directo con el entorno natural.
Una isla remota con cabaña equipada y energía sostenible
Mullagrach es la isla más septentrional del archipiélago de las Summer Isles y cuenta con una cabaña diseñada para integrarse en el paisaje. La construcción dispone de cocina, comedor, estufa de leña y espacio para descanso, además de sistemas sostenibles como paneles solares para generar electricidad y un inodoro de compostaje.
La vivienda también incorpora un sistema de recogida de agua de lluvia, aunque el agua potable debe transportarse embotellada. Según la inmobiliaria encargada de la venta, el inmueble está preparado para estancias de corta o larga duración y fue construido con materiales capaces de resistir las duras condiciones climáticas características del norte de Escocia.
Naturaleza, fauna y paisajes protegidos por la Unesco
Uno de los principales atractivos del territorio es su ubicación dentro del primer geoparque reconocido por la Unesco en Escocia. Sus visitantes pueden recorrer playas, acantilados, cuevas y calas, además de disfrutar de una gran diversidad de flora silvestre que florece durante la primavera y el verano.
Las aguas que rodean Mullagrach albergan especies como focas, delfines, nutrias y diversas aves marinas, mientras que en determinadas épocas del año también es posible observar rorcuales aliblancos. La ausencia de actividades ganaderas durante más de tres décadas ha favorecido el desarrollo de una rica biodiversidad, lo que convierte a este espacio en un refugio natural donde predominan los brezos, helechos, orquídeas, prímulas y otras especies autóctonas que enriquecen el paisaje.
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