Natalia Salas es una actriz, cantante y conductora que ha desarrollado una destacada trayectoria en televisión, teatro y cine.
Natalia Salas es una actriz, cantante y conductora que ha desarrollado una destacada trayectoria en televisión, teatro y cine. | Fuente: Radio Felicidad

La actriz reveló que se someterá a una intervención para retirarse los ovarios y las trompas de Falopio. En conversación con Fernando Díaz en La tacita de café, también reflexionó sobre la enfermedad, su familia y las lecciones que le dejó este proceso.

Natalia Salas anunció que en las próximas semanas se someterá a una nueva cirugía como parte del tratamiento que sigue contra el cáncer de mama hormonal que le fue diagnosticado en 2022.

Durante su visita al podcast La tacita de café, conducido por Fernando Díaz en Radio Felicidad, la actriz habló sobre el tratamiento que continúa enfrentando, los cambios físicos y emocionales que ha experimentado, el apoyo de su esposo Sergio Coloma y su hijo Leandro, así como las prioridades que hoy marcan su vida.

La actriz contó que se realizará una intervención para retirarse los ovarios y las trompas de Falopio, una medida que forma parte del proceso médico que afronta desde hace varios años. 

“Ahora en junio lo voy a hacer. El útero se va a quedar, se van las trompas y se van los ovarios”, reveló.

Salas explicó que actualmente recibe medicación e inyecciones mensuales para evitar una recaída de la enfermedad, además de controles constantes para monitorear sus defensas y el funcionamiento de su organismo.

“A mí me sacan sangre todos los meses para ver cómo está mi hígado, cómo están mis defensas, mis glóbulos, mis segmentados, mis monocitos, mis leucocitos. Dependiendo de cómo esté eso sigo con el tratamiento o lo tengo que pausar”.

La actriz detalló que, debido a su condición, debe tomar precauciones adicionales incluso frente a enfermedades comunes. “Con las pastillas que tomo ahora no puedo tomar antigripales. Me bajan las defensas”.

"Enfrentar la enfermedad fue más difícil que contarla"

Consultada sobre qué fue más complicado, si enfrentar el cáncer o hacerlo público, Natalia fue contundente. “Enfrentarla, obvio”.

La actriz explicó que los momentos más difíciles ocurrieron en la intimidad de su hogar, cuando aún no existía un plan claro para afrontar la enfermedad.

“Esos instantes en los que tú estás en tu soledad, en tu casa, vulnerable, con tu marido, en tu cuarto. Ese es el primer impacto. Es como: ‘¿Qué hago?’”.

Recordó que cuando decidió contar públicamente su diagnóstico ya había iniciado el tratamiento. “Cuando lo he contado, yo ya tenía un plan de acción. Cuando lo he contado, yo ya estaba con tratamiento”.

"No negocio mi paz mental"

La enfermedad también modificó profundamente su manera de tomar decisiones.

Hoy, asegura, existen aspectos de su vida que ya no está dispuesta a negociar. “No estoy dispuesta a negociar mi paz mental”.

La actriz explicó que evita permanecer en espacios donde existan conflictos o ambientes poco saludables. “Prefiero hacerme a un costado por mi paz mental”, indicó.

Aunque prefirió no dar mayores detalles, recordó que estuvo a punto de abandonar una obra en la que participó durante diez años porque consideraba que el ambiente de trabajo “no era saludable” ni respetuoso.

“Era alguien de producción de una obra que amaba. Hablé con el productor y con la guionista. Les dije lo que estaba pasando, que prefería hacerme a un costado. Ellos preguntaron al resto cómo se sentían con esa persona y todos pensaban lo mismo. Entonces, decidieron retirarla”, contó.

Asimismo, confesó que una de las actitudes que más le afectan es la falta de empatía.

"No me puedo morir porque tengo un hijo"

Uno de los momentos más emotivos de la conversación llegó cuando habló sobre la maternidad.

Natalia confesó que convertirse en madre cambió completamente su forma de ver la vida. “Probablemente si no tuviese un hijo, me muero a los 40 y van a recordarme joven”, confesó.

Sin embargo, aseguró que la llegada de Leandro modificó radicalmente esa perspectiva. “Yo no me puedo morir porque tengo un hijo”.

La actriz recordó que tomó verdadera conciencia de la fragilidad de la vida cuando sostuvo a su hijo en brazos por primera vez. “Fue un miedo real cuando lo tuve en las manos que dije: ‘¿Qué es esto?’”, recordó.

Por ello, asegura que muchas de las decisiones que toma actualmente están orientadas a compartir más tiempo con él. “Todo lo que hago, dejo de hacer y cómo trazo mi vida es en pro de mi hijo”.

El papel de Sergio Coloma en su recuperación

Natalia también habló sobre el rol que ha desempeñado su esposo, Sergio Coloma, durante todo este proceso.

Consultada sobre si la enfermedad generó alguna crisis en su relación, respondió con humor: “No, si no me hubiese casado”.

La actriz destacó que Sergio ha sido un apoyo fundamental desde el inicio. “Tengo una fortaleza, tengo un motor, tengo un aliciente, tengo una cosa que me empuja, que son ellos dos: mi hijo y mi esposo”, aseguró.

Además, recordó que cuando anunció su compromiso matrimonial algunas personas hicieron comentarios desafortunados debido a su enfermedad.

“La gente puede ser a veces muy cruel con sus comentarios. Hace una semana compartí una foto con mi hijo en Instagram y una persona escribió: ‘Vas a dejar a tu hijo huérfano, te vas a morir, arrepiéntete porque te vas a ir al infierno’”.

Pese a ello, afirmó que ha decidido no responder a ese tipo de mensajes. “Yo no contesto, no bloqueo. Estoy convencida de que todo lo que uno hace, se regresa”, concluyó.

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