¿Sabías que jugar con agua, arena o pintura no es solo diversión, sino también una parte clave del desarrollo? Es muy importante que en los primeros años de vida podamos exponer a los niños al juego sensorial.

Pero, ¿qué es el juego sensorial? Es cualquier actividad que fomenta el uso de los sentidos del olfato, el gusto, el tacto, el oído o la vista.

A través de estos juguetes, que puedes hacer tú misma en casa, los niños entran en contacto con nuevas texturas, ruidos, olores y situaciones que no se esperan.

“Eso permite al niño descubrir y explorar el mundo, y es fundamental porque es ahí donde se produce el aprendizaje”, indica la orientadora infantil Bea Cabrera.

Son múltiples los beneficios que este tipo de juegos aporta al desarrollo de diferentes áreas.

A través del tacto, la vista, el oído, el olfato y el gusto, los niños construyen conocimientos. Por eso, el juego sensorial es una herramienta clave para su desarrollo. Foto: Istock.
A través del tacto, la vista, el oído, el olfato y el gusto, los niños construyen conocimientos. Por eso, el juego sensorial es una herramienta clave para su desarrollo. Foto: Istock.

Por ejemplo, Cabrera dice que “en el aspecto cognitivo se estimula la creación de nuevas conexiones neuronales, favoreciendo la atención, la memoria y la capacidad de resolver problemas”.

Y eso no es todo. Además, “promueve la motricidad fina y la coordinación, habilidades esenciales para aprendizajes posteriores como la escritura”, así como también propicia el desarrollo del lenguaje y ayuda a regular las emociones de los niños, aportando calma y seguridad.

CREATIVIDAD

Jugando a tocar, oler, sentir, los chicos “potencian su creatividad, su imaginación y el juego compartido, fomentando la cooperación, el respeto y la autoestima desde edades muy tempranas”.

El juego sensorial es mucho más que entretenimiento; es la forma natural que tienen los niños de entender el mundo.

DATITO

Puedes llenar bandejas con arroz, agua, legumbres o arena para que manipule, pintarle los deditos, elaborar cajas de luz que estimulan la percepción visual y la creación de sombras, o hacer bloques de diferentes materiales para que pruebe texturas.

Leer artículo completo en trome.com →