Las Elecciones Generales del 12 de abril presentaron retrasos en la entrega de material electoral en los locales de votación. Incluso, en cerca de 200 mesas distribuidas en tres distritos de la capital se tuvo que sufragar al día siguiente, lo que afectó a 55,261 electores.

Pese al caos de la primera vuelta, lo que disuadió de cumplir con su deber cívico a un número no determinado de limeños, al 96.64 % del escrutinio de la Segunda Elección Presidencial, el ausentismo en Lima Metropolitana alcanzó el 20.12%, lo que equivale a 1’574,211 ciudadanos.

Es decir, en el balotaje hubo 12 mil ausentes más que en la primera vuelta, donde la inasistencia fue de 19.96%, con 1’561,857 ausentes de un universo de electores hábiles de 7,822,555.

Distrital. Miraflores encabezó el ranking de mayor ausentismo en el balotaje, con 26.46%; seguido de San Isidro, con 26.17%. Ambos distritos lo lideraron también en primera vuelta, con 26.50% y 25.81%, respectivamente.

Lurigancho ocupó el tercer lugar en inasistencia en la segunda vuelta, con 23.07%, frente al 20.95% de la primera.

Chaclacayo pasó de 20.77% a 22.29%, y Ancón de 20.39% a 21.89%. Cercado de Lima (22.76%), Santiago de Surco (22.08%), Lince (22.08%), San Borja (21.87%) y Barranco (21.80%) completan el top 10.

De los 10 distritos con mayor ausentismo en la segunda vuelta, siete incrementaron su tasa respecto a la primera. Solo Surco, Lince y San Borja redujeron tal porcentaje..

Para el politólogo Jean Carlos Rodríguez, la presencia de estos electores en las urnas era necesaria debido la brecha de menos 1% entre ambos postulantes.

“Hubiera sido vital (que voten). Según proyecciones, la diferencia de votos será aproximadamente de 20 mil al llegar al conteo final”, estimó.

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