Representantes de ADEX, ComexPerú, Capeco y las mypes coinciden en que el próximo gobierno deberá recuperar la confianza, combatir la inseguridad, reactivar proyectos paralizados y acelerar reformas para evitar que la economía pierda dinamismo en la segunda mitad del año.
Con el resultado de la segunda vuelta aún en definición entre Roberto Sánchez y Keiko Fujimori, los gremios empresariales, consultados por RPP, ya ponen sobre la mesa los principales retos que deberá enfrentar el próximo gobierno. Entre ellos destacan la recuperación de la confianza para impulsar inversiones, el fortalecimiento de la seguridad ciudadana, la mejora de la capacidad del Estado y una agenda orientada a elevar la competitividad del país.
Desde la Asociación de Exportadores (ADEX), su presidente, César Tello Ramírez, consideró que, una vez concluido el proceso electoral, el Perú debe dejar atrás la confrontación propia de la campaña y enfocarse en al menos dos prioridades: criminalidad y la institucionalidad.
“Más allá del resultado final, quien asuma la conducción del Perú tendrá el desafío de recuperar la seguridad ciudadana y la gobernabilidad, dos de las principales preocupaciones de la población. Para ello, deberá enfrentar con firmeza el avance del crimen organizado, las extorsiones y la delincuencia, al tiempo que fortalece las instituciones democráticas, mejora la coordinación entre los poderes del Estado y recupera la confianza de los ciudadanos”, señaló.
Factor común: confianza
El director ejecutivo de ComexPerú, Jaime Dupuy, sostuvo que “el elemento más importante para promover inversión es la estabilidad y la predictibilidad”, por lo que consideró clave que el próximo gobierno emita desde el inicio de su gestión señales claras en favor de la inversión privada, el equilibrio fiscal y y la independencia de las instituciones.
“Que haya un gobierno que sea proempresa privada de todo tamaño, que dé mensajes importantes con respecto a asegurar el equilibrio fiscal, designaciones rápidas en ministerios importantes y con gente que dé confianza en que la gestión pública va a ser buena”, manifestó a este medio.
En la misma línea, el vicepresidente ejecutivo de la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco), Guido Valdivia, advirtió que la confianza empresarial aún se mantiene debilitada. “Los niveles de confianza no están en su mejor nivel”, afirmó.
Por ello, remarcó que el próximo mandatario deberá actuar rápidamente incluso antes de asumir funciones.
“Tiene que dar señales claras de que va a tomar una posición que favorezca las inversiones y que está dispuesto, naturalmente, a gestionar rápidamente todos estos asuntos de cortísimo plazo”, expresó.
En las orillas de Daniel Hermoza, director del Centro de Estudios de la Mype de Mypes Unidas del Perú, muchas decisiones de inversión permanecen paralizadas mientras se define al próximo presidente.
“Lo que necesitamos para retomar es un shock de confianza. Quien gane en las próximas semanas requeriría un shock de confianza para que la gente vuelva a abrir sus fuentes de inversión, comience a comprar, a invertir, a construir y a contratar gente”, sostuvo.
Según explicó, durante los procesos electorales las empresas suelen postergar decisiones relevantes. “No contrato gente, voy a esperar que pase la segunda vuelta; ahí recién compro el camión”, ejemplificó.
Hermoza incluso alertó que, si no se restablece rápidamente la confianza, “es probable que crezcamos menos del 3%”.
Cinco condiciones mínimas al nuevo gobierno
Aunque cada gremio pone énfasis en distintos aspectos, existe un conjunto de coincidencias que se repite en los planteamientos empresariales. Entre los principales pedidos al próximo gobierno figuran la recuperación de la confianza para reactivar las inversiones, el combate a la inseguridad y al crimen organizado, la reducción de trabas burocráticas que frenan la actividad económica, el destrabe y aceleración de proyectos de infraestructura, y el fortalecimiento de la estabilidad política, institucional y fiscal.
Para los representantes del sector privado, estos elementos son condiciones indispensables para sostener el crecimiento económico (proyectado en torno al 3% al cierre de año) y evitar que la incertidumbre afecte las decisiones de inversión y generación de empleo.
Los retos económicos
Además de la estabilidad política, los gremios coinciden en que el próximo gobierno deberá ejecutar una agenda económica orientada a mejorar la competitividad.
Para ADEX, será fundamental impulsar la inversión privada y reducir las barreras que limitan la actividad empresarial.
“Será fundamental reactivar la inversión privada, ejecutar proyectos de infraestructura, elevar la competitividad y promover la formalización laboral y empresarial. Además, será necesario reducir las trabas burocráticas, generar más empleo formal y de calidad, e impulsar mejoras en la productividad, a fin de fortalecer el crecimiento sostenido de la economía”, indicó Tello.
El líder exportador añadió que el objetivo del país debe ser mucho más ambicioso que las actuales proyecciones de crecimiento.
“El objetivo final debe ser alcanzar un desarrollo inclusivo que se traduzca en mayores oportunidades, una reducción sostenida de la pobreza y una mejor calidad de vida para todos los peruanos. Las políticas públicas deben estar orientadas a lograr tasas de expansión económica superiores al 6%”, afirmó.
Los pendientes para el próximo gobierno
Por su parte, Guido Valdivia de Capeco identificó varios desafíos para la próxima administración. Entre ellos, urge reasignar recursos presupuestales para evitar que programas de inversión y subsidios de vivienda se queden sin financiamiento durante el segundo semestre del año, acelerar las acciones de prevención frente a un eventual fenómeno de El Niño, enfrentar el impacto de los altos precios internacionales del petróleo y corregir medidas aprobadas por el actual Congreso que afectan las cuentas fiscales.
Además, alertó sobre el incremento de obras paralizadas en el país. “Acaba de salir un reporte más actualizado de la Contraloría, que habla de alrededor de 70 mil millones de soles en inversiones detenidas”, señaló.
En ese sentido, pidió medidas concretas y técnicas para reactivar esos proyectos.
Por su parte, Dupuy planteó tres prioridades para los primeros meses de gestión tales como una política de simplificación administrativa y eliminación de trabas regulatorias, una estrategia de despliegue de infraestructura a nivel nacional y una profunda reforma del servicio civil.
“Desde el primer momento donde tú veas que efectivamente el Estado está haciendo acciones para garantizar el crecimiento de la inversión privada, para destrabar grandes obras de infraestructura que generen mayor desarrollo a nivel regional, y que esté firme trabajando en el establecimiento y desarrollo de un mejor servicio civil, las cosas van a cambiar”, señaló.
Representantes de gremios empresariales
La agenda pendiente para las mypes
Desde las micro y pequeñas empresas, Daniel Hermoza sostuvo que una de las principales deudas del Estado es la ausencia de una política integral para el sector. Según señaló, las mypes han operado durante más de dos décadas sin un plan de desarrollo ni una estrategia de competitividad que establezca metas claras para actividades como bodegas, confecciones, calzado, metalmecánica o el sector gráfico, este último afectado por los cambios tecnológicos y de mercado.
En ese sentido, consideró que el próximo gobierno debe trabajar junto al sector en la construcción de una política nacional para las mypes que permita definir objetivos de largo plazo y acompañar los procesos de reconversión productiva de actividades que enfrentan cambios.
Por ello, consideró que la próxima administración debe trabajar en la construcción de una política nacional para las mypes y reorganizar los programas estatales vinculados al sector, actualmente dispersos en distintas entidades públicas.
“Lo que le vamos a exigir a este nuevo gobierno, sea quien sea, es justamente trabajar de la mano con las mypes y construir ese plan que no tenemos”, remarcó.
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